Ráfaga de amor


flor
Es una ráfaga de recuerdos,
que me pone un poco triste,
son anhelos de un viejo pasado,
que me hicieron muy feliz,
es algo incompatible hoy,
no se puede volver atrás,
si me darías tu alma,
la aceptaría a la par,
y te amaría toda una vida,
si lo quisieras de verdad.

Lo que hiciste de mí Primera Parte


Todo sucedió cuando habían pasado 4 meses la separación de una relación de 2 años, yo seguía complemente enamorado pensando en ella todo el tiempo, todos los días.
El día transcurrió normal, fui a la facultad tuve 4 horas de clase, en el intermedio me senté donde siempre me sentaba con mi ex novia a besarnos y charlar.
Cuando llegue a casa pase toda la tarde entre la televisión y la computadora, escribí varios poemas y escritos acerca del dolor de tener lejos a quien se ama.
Después de cenar me acosté como siempre a leer algo, estaba leyendo las manzanas doradas de Ray Bradbury, pensé que era una historia pero me di cuenta al segundo relato que eran historias cortas.
Cuando termine de leer apague el velador y a la hora me di cuenta que sería una noche larga, pero esa noche fue muy extraña, ahí comenzó todo.
De repente la vi a ella al lado mío compartiendo mi cama con la misma sonrisa que siempre tenía, no podía creerlo al principio me sorprendí y solamente la admire, era tan real…
Parecía real, lo era para mí, estuve cerca de una hora mirándola fijo hasta que escuche que su voz dijo “¿qué pasa Gaby?”, yo me quede duro y silencioso hasta que volvió a pronunciar “¿qué pasa Gaby?, ¿Estas bien?”, yo atine a decir “si estoy bien, pero no es posible”, “todo lo que imagines es posible” respondió sin titubear, en ese momento mi cabeza navegaba en un mar donde el agua era amarilla, no comprendía nada.
¿Cómo era posible? ¿Era un sueño? No parecía un sueño, si no había dormido, intente despertarme pero al cabo de 10 minutos entendí que no era un sueño, que era real.
Volvió a pronunciar “¿qué pasa Gaby?, ¿Estas bien?”, no sabía que decir ni que hacer y ella me abrazo, si ella que no era más que fantasía me abrazo y lo sentía, beso mi mejilla y la sentía húmeda, todos mis sentidos la percibían.
Pasé toda la noche con ella y no volví a pensar que ella era una ilusión hasta el día siguiente que transcurrió brevemente de esta manera, me levante solo pero mi cama tenia su aroma, me lave la cara, mientras lo hacia note una marca de una mordedura en mi cuello y recordé que en la noche ella me dijo “para que te acuerdes de mi”.
Fui a la facultad pensando lo feliz que estaba teniéndola nuevamente por mi cabeza no se cruzaba el pensar que era una ilusión, al llegar a casa fui al baño y después comí, al rato oigo el timbre y allí estaba tan hermosa, yo me babeaba literalmente.
Entramos al comedor, agarramos unas galletitas y unos vasos de jugo de naranja y fuimos a mi pieza, como si fuera un día más, yo en esos momentos no era conciente, era todo tan real.
Pase una tarde genial, le pregunte si tenia que estudiar o algo y ella me respondió “no tengo nada que hacer más que estar con vos para siempre”, apenas termino sus palabras volví a darme cuenta que era una ilusión, que duro era darme cuenta de eso que chocante, destrozaba mi alma, fui rápidamente al MSN y paso que vi a mi ex novia conectada y justo cambiaba el Nick y la foto, era imposible que lo haga si ella estaba acá conmigo, ahí me garantice nuevamente que estaba derrapando.
Le pedí que se vaya que me deje en paz que necesitaba estar tranquilo y ella abrió la puerta, desapareció, corrí tras la puerta la abrí y no había nadie, de los dos vasos de jugo solamente había uno.
Esa tarde-noche me planteé muchas cosas, disparatadas a veces, lógicas en otras, una pregunta resonaba en mi mente, ¿Qué queres?, realmente quería estar con ella aunque sea una ilusión, o prefería no tenerla ni siquiera en mi mente. ¿Me mataría esta ilusión?, ¿Podría vivir con esa ilusión hasta llegada la hora de mi muerte?
Fueron horas seguidas donde mi cabeza se encontraba llena de acertijos que no tenían solución, al menos no en ese momento, no hallaba uno.
Escribí un pequeño fragmento que decía:

“Ahora duermo solo,
se desnuda mi alma,
mi cuerpo esta frío,
me quedo sin habla.

Las palabras pronuncian,
con el amor se esconden,
mi ser estalla,
y yo no se donde.”

No quería contarle mi situación a nadie tenia miedo de que quieran internarme o algo por el estilo, así que guarde el secreto, que dolor se siente en esas circunstancias, a veces me ahogaba de desesperación y otras veces reía como un idiota sin entender porque.
Caía en un sueño profundo y de repente me levante, mire el reloj eran las 6 de la mañana, sentía caricias en mi pelo y así era, ella estaba a mi lado acariciándome.
Un escalofrío domino todo mi cuerpo dejándome como sedado, ella simplemente me miraba con la pureza de sus ojos y su pelo despeinado, abre permanecido de esa manera como dos o tres horas, la verdad no se puede asegurar.
Por un momento sentí que el viento soplaba despeinando mi cabellera y que caían hojas como si estuviera debajo de un árbol en pleno otoño, unos rayos de sol se podían apreciar pero estos cambiaban su calor iban de un color transparente hasta un negro, desde un verde hasta en un marrón, la comodidad en la cual me encontraba fue mágica y muy pocas veces aprecie algo parecido.
Pero todo era una ilusión, una ilusión tan hermosa que se percibe irreal, al día siguiente decidí ir a caminar, era ya de noche y afuera caigan las hojas de los árboles como el día anterior lo había sentido, estaba envuelto en un gran enigma, ¡Que decisión tan difícil!, ¿Ser amado por una fantasía o estar solitario en la realidad?, ¿Vivir una vida imaginaria pero feliz de estar con el amor de mi vida o vaya a saber que destino cruel me espera?, camine y camine pero nada podía decidir el amor que nublaba todo mi pensar, nada lógico, nada frío podría salir de aquella caminata de reflexión.
Mi mente era invadida por recuerdos, por sonrisas, por besos y abrazos, es imposible en tal estado pensar en acabar con eso.
¿Y guardar el secreto? debía guardarlo para que continúe todo esto que me era tan feliz.
Vaso medio vacío o medio lleno, me daba igual en algún momento debería beberlo por completo pero ¿podía volver a servirlo y obtener algo completo?
Las calles más vacías que nunca, yo solo en pleno otoño visitando cada vereda para que perro que quiera me ladre.
Volví a casa, no comprendía nada, mi mente parecía ya no funcionar, era un libro sin páginas en blanco, ya estaba escrito, al menos eso sentía.
Y la vi nuevamente tirada desnuda en mi cama “estaba abierto, te esperaba, se te extraña”, otra dura mancha para un corazón que desea pensar.
“Noche salvaje, fiel miel, nunca me dejas, nunca te olvidas.”
Anote apenas me desperté, envuelto en sudor entre tos y calor.
Voces, muchas voces escuchaba, mi conciencia se expresaba en todas aquellas, conclusiones obvias, conclusiones de pasado y futuro, no tomar ninguna me decía otra vos, dejar pasar el tiempo será mejor, ¿acaso no era lo que querías? ¿De que te disgustas?, guárdalo piensa tal vez mañana desaparece y desesperaras. Me volvía cada día más loco.
Estar con otras mujeres no me hizo olvidar el amor, tal vez si hubiese enamorado de alguna gran mujer y ella hiciese lo mismo conmigo hoy no estaría pasando por todo eso, eran pensamientos de todos, de nadie, míos, suyos.
Note que mis proyectos se habían terminado, lanzados al aire día tras día, mi vida estaba realmente perdida, nada me importaba, solo era una sombra del pasado recordando y recordando.
Creía que había hallado la perfección, había alcanzado el amor, ¿acaso no es eso lo que venimos a buscar al mundo?, así lo creía y ese creer desplazaba en importancia a todo, nada importaba, ya nada importaba, el amor estaba a flor de piel todo el tiempo, ¡Bendita Maldición! Solía decir.

Un crudo Otoño


Amanecí solo en mi cama, el frío invadía el cuarto desde las ventanas las cuales no podían ya detener más aquellas temperaturas. El aire del cuarto era tan fresco como el de la vereda.
Oí que mi perra llamada fauna jugaba con algún grillo en la cocina y de repente ring, ring el teléfono sonaba y parecía ser la ultima parte del llamado, así que mejor lo deje sonar una vez más para que vuelvan a llamar, pero no llamaron de nuevo y me quede con la intriga de saber quien pudo ser y que necesitaba, o porque llamaba.
En el desayuno me tome una taza de un rico café que me lo regalo un conocido que había llegado hace pocos días de Colombia, mientras lo tomaba pensaba que seria buena idea que se vaya a Cuba para que me traiga habanos, luego de terminar el café me reí como un idiota de la cosa que había pensado, notaba que empezaba bien el día al menos de bastante buen humor.
Salí a caminar varias cuadras, pase a comprar unas cosas en el quisco del gordo Ezequiel, creo que debe ser uno de los pocos lugares voy a comprar sin lamentarlo, el grandote siempre te da caramelos cuando no tiene monedas pero a precio de costo no de venta, desde que lo conocí me gano en eso, creo que así se garantizan bien los clientes.
En casa tome un litro de agua para la purificación de cada día, que viene acompañado por un cigarro, digamos le llamo el pre-almuerzo,
generalmente escuchando música instrumental, aunque otras veces con música de cualquier genero y tipo.
Me acerque al calendario para marcar un día más, “no pude aguantar otro” me decía, pero realmente era más un juego que otra cosa por eso no aguantar en el juego de aguantar era divertido tomando una opción o la otra, la televisión como cada día era para ver el pronostico y cada tanto algún dibujito animado, aunque cuando estaba alf, los 3 chiflados o el chavo me colgaba viéndolos.
Faltaba poco para hacerme un fondo de ojo y todavía no había decidido con quien iría, era un gran acertijo, ¿con quien la pasaría mejor?, primero fue el azar, hombre o mujer, como salio seca iba a ser mujer (la mujer no tiene cara, decía un amigo), por eso el hombre era cara y la mujer seca.
Pero ¿quien, quien seria? Todavía no lo decidía, igual faltaba poco pero faltaba, tenia tiempo.
Sonó nuevamente el teléfono y esta vez lo atendí al segundo timbre, era justamente la voz de una mujer, era Lucia reprochándome que hacia tiempo que nos veíamos, entonces yo ligero de pensamientos le ofrecí que me acompañe al oculista el miércoles, acepto y quedamos que me llamaría el martes porque estaba con varios temas en el trabajo, yo supuse que no le callo muy bien mi propuesta tal vez quería otro tipo de visita, la verdad nunca lo supe aunque si tengo indicios de que pudo ser (“Todo puede ser, si se puede escribir”, otro amigo).
Simplemente llego el martes por la noche y el frío seguía congelando todo a su paso, adueñándose de todas las hojas de los árboles haciéndolas caer una por una o a veces muchas juntas, de la forma en que quería lo hacia, llamé a Lucia, charlamos como media hora de la semana y de algunos viejos recuerdos, fue bastante entretenida la charla, tenia ganas de ya estar en el oculista para esas benditas gotas de fondo de ojo que tanto me divierten.
A la noche me desvele con un libro llamado “Imaginación o Realidad”, escrito por un irlandés esquizofrénico que esta aislado de la ciudad en una cabaña en una montaña, las situaciones a veces parecían tan simple que era realidad pero era pura imaginación, las horas desvelado valían cada minuto en los cuales mis ojos se transportaban al papel dejando a mi mente en un estado sin escrúpulo alguno, sin sentido en general dando lugar a un placer literario que realmente se disfruta.
El timbre me despertó a las 2 de la tarde, era Lucia que me pasaba a buscar una hora antes para ir al oculista, claramente sabia Lucia que yo estaba durmiendo y no tenia planes de despertarme, me conocía bastante eso era algo que me agradaba bastante.
Su ternura inundo mi casa y su piel se estremeció un poco por el frío yo lo note y ofreciendo un café supuse que aceptaría como siempre iba a sentir menos el cruel otoño que nos acechaba, más en una casa tan sensible al aire.
Ella me obligo a que me cambie y me higienícese así no salíamos a los apuros por eso, en mi mente pensé que se venia alguna charla larga que nos demandara salir en apuros a mi cita, sucedió tal como lo pensé, me contó su mal pasar por culpa de la enfermedad de su hermano y de la impotencia que le generaba esa situación, yo la escuche atentamente y sus ojos parecían decirme que estaba triste y con poca ilusión, al terminar la charla la abrace lo más tiernamente que pude para luego hacer alguna bromita para que sonría, ella tenia una sonrisa que me hacia perder tiempo y lugar.
Salimos para el oculista en su auto, un Golf de los viejos que son cuadrados atrás, de color azul marino y con su aroma recorriendo cada espacio del interior, en el espejo retrovisor colgaba una cinta con varios tonos de verdes, yo lo llamaba “el alma verde”, con todos sus tonos mezclados.
Estaciono el auto, puso el alarma, tocamos el portero y subimos por el ascensor, me tomaron los datos para luego aplicarme el fondo de ojo, yo no veía completamente nada, todo era tan raro, mis oídos se agudizaron y sentía en la voz de Lucia un ángel hablar de fondo razonamientos tan bellos, de otro mundo.
Reíamos como dos pequeños de 6 años y nuestras charlas eran tan absurdas como imaginativas siendo tan divertidas como inesperadas, la reacción de la gente era reír también a lo mejor le hacíamos recordar viejas épocas de su infancia o de sus hijos, permanecimos media hora en otro universo sin duda, al menos yo que encima mis ojos no me transmitían nada real.
Llamo el medico, un señor de unos 40 años canoso con una camisa blanca que le hacia juego su color de pelo, entramos juntos y Lucia me ayudo a sentarme, me examino durante unos 10 minutos para luego darme turno el próximo miércoles y terminar los chequeos.
Nos despedimos del medico, el cual se llamaba Carlos Torres, estreche su mano o mejor dicho el estrecho la mía yo no veía nada.
Al salir a la calle empezamos extrañar el consultorio tanto por las risas como por la calidez de la temperatura del lugar, afuera el frío era temible, subimos rápido al auto mientras yo no podía observar nada nítidamente todo era tan extraño como genial.
En casa nos sentamos en el sillón hasta que yo me acosté con mi cabeza entre tus piernas hasta dormirme, fue una siesta de una hora genialmente, cuando desperté me sentía algo mal porque pensaba que Lucia estaba despierta pero ella dormía tan profundamente, “era muy dulce” pensé cuando la vi.
Había recuperado gran parte de la vista ya, al rato sus ojos también se abrieron con una lentitud casi perfecta. Me reí y ella también río tiernamente, me acomode en el sillón y le propuse tomar unos mates, ella media dormida acepto, seguramente cualquier cosa que le hubiese dicho ella aceptaría.
Me dirigí hacia la cocina prepare el mate y calenté el agua mientras miraba el reloj que marcaban las 7 horas en punto, agarre unas galletitas y lleve todo hacia al living donde lo encontré vacío ya que Lucia se había ido al baño, la espere unos cuantos minutos tomándome unos mates amargos que son de mi preferencia.
Pasamos 2 horas y vaciamos 2 pavas, también el paquete de galletitas mana rellenas de limón.
Le pregunte si la había pasado bien hoy, me contesto que bastante bien que lo andaba necesitando y al concluir sus palabras un suspiro domino todo su ser cerrando sus los parpados, yo solamente admire y guarde ese suspiro por el resto de mi vida, aun lo siento.
Era tarde, para cenar no tenia nada así que pedimos una pizza por teléfono, destapamos unas 3 botellas en toda la noche, tomando yo casi dos litros, en un instante la mirada de Lucia se perdía sobre la ventana e hizo perder mi mirada en sus ojos, el reflejo de aquella noche, el frío que hacia en la calle se notaba en sus ojos.
No quiero irme pero bueno es tarde y no quiero molestarte más – dijo lentamente uniendo cada silaba con la otra.
¿Y si te quedas a dormir? – respondí casi sin pensarlo.
No quiero tomar más de tu tiempo – contesto esperando que la convenciera, yo la conocía.
Entonces te quedas – dije secamente sonriendo.
Después de aquella conversación nos quedamos callados y nuestros ojos se encontraron, yo gozaba del placer de su mirar, sus pelos negros lacios me enloquecían cuando rozaban su piel, no sé muy bien que abra pasado por mi cabeza en ese momento pero justo al mismo tiempo sé que eso paso por su cabeza, y el silencio se quebró con un beso impulsivo de ambos, un calor intenso me domino completamente en el segundo entrante del contacto de nuestros labios, mi lengua jugueteaba con la suya de una manera tan sensual y especial, nunca olvidaré aquel beso, me sentía en las nubes mismas donde rebotaba de una en otra, donde todo me hacia cosquillas.
El beso se renovaba a cada segundo era una caricia al corazón, mis manos comenzaron a recorrer su cuerpo, su piel y mi piel que combinación tan explosiva, nada cruzaba en mi cabeza, nada lógico, sentía su mirada sobre la mía y sus ojos eran una mezcla de tonos verdes que me encendían y no me dejaban tranquilo un solo instante.
Cuando volví a mirar el reloj ya eran las 3 de la mañana y nuestros cuerpos desnudos transpiraban sus últimas gotas para caer ambos en un profundo sueño del cual ni el sol nos despertó.
Al despertarme me sentía otra persona renovada lleno de fantasía y felicidad, ella era para mi yo lo sabía, sus ojos seguían cerrados y su respiración era tan tenue que tenia que esforzarme para escucharla, la acaricie mientras ella no daba respuestas, a lo mejor cada tanto sonreía, seguramente sin saberlo.
La desperté, pues yo sabía que tenía que trabajar a eso de las 11 de la mañana y ya eran las 9, nos bañamos juntos y lo volvimos a ser como dos fieras salvajes que encuentran un pedazo de carne luego de una tarde de sol ardiente.
La acompañe a la puerta y con un abrazo seguido de un profundo beso nos despedimos. Intentaba concentrarme en el estudio pero era imposible, el recuerdo de esta velada no dejaba de resonar en mí, iba de acá para allá, sin sentido.
Se hicieron las 2 de la tarde y yo no había podido concentrarme en nada, comí algunas porciones que habían quedado y acomode todo el desorden que provocamos.
Sentí vibrar mi celular era un mensaje de ella con un simple “te amo”, mi cuerpo se partió en dos pedazos y no pude responder hasta pasados 20 minutos. El corazón me latía 3 veces por cada tecla que tocaba, y le respondí “sinceramente yo también.
Pasaron los días y fueron hermosos nos veíamos, nos reíamos, nos divertíamos como nenes, llegado el final del año nos fuimos de vacaciones a Mendoza donde la pasamos tan bien que sellamos nuestro amor en cada amanecer, en cada atardecer, su hermano se recupero y ella estaba esplendida era para mi la mujer más hermosa que haya existió en el mundo.
Y todavía hoy a mis 70 años, lo siento así y siento que la amo perfectamente tal cual como ella me enseño, ambos fuimos profesores y alumnos al mismo tiempo y nada nos separo, el amor fue siempre más fuerte, como debe ser.

y paso pero sigue


Cuanto callo y digo sin decir nada, cuando tiempo ha pasado sin que exprese mi corazón abierto, que iluso pensar que todo puede ser un libro y encerrar épocas en capítulos, querer darle fin a algo que nunca acabo para mi sentir.
Sé que no sabes cuanto pienso en ti, sé que piensas que me acuesto pensando en otra cosa pero no, antes de acostarme pienso en ti, y cuando me acuesto sigo esa cadena finita que me lleva a los sueños para allí encontrarte y quedarme parado a admirar tu belleza, a veces me animo a ir a buscarte pero desapareces, tal vez la imaginación es como la realidad ciertas veces.
Cuando hay demasiada oscuridad recuerdo tu mirar y así logro ver todo nuevamente iluminado, las sombras vuelven, los colores se reavivan brillantes y nítidos como se deben ver. Atraviesa mi corazón de punta a punta una porción de tu aroma y respiro hondamente para llenarme de ti, el sabor de tus labios se quedo en mí y puedo saborearlo una y otra vez aunque sea todo imaginación.
Y que decir de tu cuerpo de sirena el cual me vuelve loco mujer, recorrer con mis manos toda tu piel, sentirte a cuerpo desnudo otra vez, ¡OH! ¿Existe otro placer más fabuloso?, no lo creo, por el momento no lo he encontrado y es difícil buscar algo cuando la cabeza esta fijada completamente sobre tu dulce perfil.
Recuerdo muchos momentos, buenos y malos, meditando uno se da cuenta que una sonrisa no tiene un valor preciso, el precio que pagaría por tu sonreír querida es mucho más del que dispongo, pero a cambio te regalo amor.
Como no extrañar esas charlas, esa escalera que nos llevaba hacia nuestro universo especial donde todo era mágico y feliz, tantos sueños hemos planeado, tantos hermosos sueños que es difícil volver a imaginar otros mejores, ¿acaso no es el poder de la perfección del amor puro?

Rehúso


Rehúso

Rehúso a olvidarme de vos, de lo que llegamos a ser y de pensar lo que pudimos ser, no quiero no recordar esos besos que me hacían tiritar de escalofríos tampoco aceptare jamás volverme a enamorar, ya he tenido entre mis manos el amor perfecto y puro, el más sagrado que se puede hallar, el más divino.
Rehúso a ver terminado mi sueño más profundo, rehúso a vivir la vida, para vivir un sueño utópico, no te sacare de mis pensamientos niña, estarás en mi varias veces por día, en recuerdos, pensamientos, en alusiones de un futuro que no existirá. Nunca me he equivocado cuando dije que eras la razón de vivir y el tiempo poco a poco me va dando la razón.
Rehúso a dejar de amarte aunque eso traiga consigo dolor, tristeza y melancolía, esos 3 sentimientos no son nada con lo que he logrado sentir por vos y gracias a vos, fuiste mi presente, ahora sos mi pasado y mi futuro, ilógico que lo seas ya no estando dirán, pero no se dan cuenta que en mi quedo mucho de vos, tal vez sea un fantasma pero ese fantasma esta día tras día, hora tras hora, no pasa un día que no piense en lo que fuimos.
No pasa una semana que no sueñe contigo, pocos entenderán que es soñar con una misma persona días seguidos y levantarse con una semi sonrisa en la cara por haberte tenido en un sueño.
Cuando me veo al espejo estas vos y no rehúso de mirarme a él aunque duela, aunque duela en serio.

A mi lado


No quiero esperar más noches en soledad, no quiero ya amanecer solitario en mi fría cama, necesito tu calor para poder sentirme vivo. Quiero volver a acostarme a tu lado, sentir tu piel junto a la mía, soñar y si tengo una pesadilla poder abrazarte para que todo mi miedo se sienta vacío e inútil, pero hoy me siento tan indefenso el viento puede desgarrar mi alma, el sol puede quemar mi mirada, necesito los rayos de tu ser para que alumbren mi camino, no quiero ya sentirme perdido quiero sentirme a tu lado, donde esta la razón de mi vivir, quiero que me cuides, quiero cuidarte, quiero besarte, quiero que borres mis malos pensamientos, sigue enseñándome a vivir por favor, quédate a mi lado una vez mas.
No te alejes, la distancia me arruina provoca mi llanto me atormenta no estar a tu lado, todo se convierte en nada y nada tiene sentido, necesito refugiarme en ti, ya se que esto son solo palabras y puedes crearlas o no, pero si existiera alguna manera en que se pueda demostrar la veracidad de mis palabras te darías cuenta que son de verdad, te darías cuenta que te amo que estoy locamente enamorado de ti, que eres la reina de mis sueños donde hace semanas no pasa una noche sin soñarte.
Quiero volver a hacer todas esas cosas que hicimos una vez, regálame una sonrisa háceme feliz, nunca me sentiré tan lleno como cuando estoy con vos, ya no se si esto se repetirá y eso me esta matando, ya no puedo pensar que no estas a mi lado y peor que ya no estarás, prefiero la muerte de ser así y no creo estar lejos de hallarla.

Palabras de un loco enamorado


Serán simples palabras de un loco enamorado, que odio a la soledad conociendo el amor, al igual que empezó a desvalorar la tristeza para darle valor a encantadoras sonrisas y miradas, ellos pensaron que enloqueció apartir del momento en el cual ya sus pies no guiaban sus pasos, ya que estos eran guiados por un único sentimiento que contra todo lo podía, no existía en su cabeza ni batalla, ni guerra que no pudiera ser ganada con un beso, ni existía enfermedad que no se curara con un dulce verso, nadie podía explicarle que en el mundo de todos el amor no era la moneda ni el arma más fuerte, pero el seguía firme en su andar.
Pero hasta para los locos el destino es confuso, y hubo un tiempo en el cual el destino lo traiciono, pero él nunca lloro, nunca se arrepintió, así fue como el decidió querer llegar hasta la luna para enamorarse de su blanca belleza, que siempre le hacia recordar a ella, a esa mujer, a su viejo amor, pero fácil no parece ser, para todos nuestros ojos menos para los de él, porque logro enamorarse, y cada noche le dedico horas de estrofas, de poemas y de escritos de amor, todos dirían que la luna no se inmuto pero él si sintió su calor, y así todas sus noches vivió, sintiendo la distancia del amor, sintiendo que el amor son horas para pensar en el y horas para disfrutarlo, porque para él, el amor es como la luna, aunque no siempre la puedas ver y sentir, siempre estará ahí

Un día más sin vos


Aunque lo quiera evitar, me acostaré todos los días pensando en ti no es algo que yo puedo evitar, es que cuando dicen que el amor todo lo puede, a veces se hace sentir pero otras veces no, contra mi mente lo puede, el lucha y gana simplemente es así, son batallas donde no hay madres que lloren a sus hijos muertos lo que hay aquí solamente son sueños destruidos y un par de ojos que parecen cascadas, igual sé que serás feliz en fin eso es lo que más deseo y hasta tengo la tonta esperanza de que pasado el tiempo, vengas hacia mi y me digas que viviremos todo lo que nos queda juntos, ¿Qué iluso no?.
A pesar de todo esto, me seguirá pasando que al despertar abra los ojos y quiera verte a mi lado toda dormida como muchas veces lo he podido apreciar, o que me despierte y tan solo ver tu dulce silueta atravesar la puerta de mi habitación para que vengas abrazarme una vez más como siempre lo hacías. Es duro lo sé, pero es hermoso y siempre lo será, nunca podría renegar de tanta hermosura.
Considero que nada es imposible, y no lo será que a mi lado vuelvas a estar.

te vas


Y ahora que te fuiste, que me dejaste solo en mi habitación, estaría en soledad si no fuera por tus recuerdos, esos que serán y seguirán siendo mágicos, porque la vida es mágica y cada recuerdo contigo es algo inexplicable, me acuesto cerrando los ojos y la primer imagen que se me viene es tu sonrisa brillante llena de alegría, al menos así se muestra ella conmigo, espero que la puedas tener siempre, este yo o no este, por favor que siempre este en tu rostro, es muy hermosa, es mágica, como vos, como la vida.
Ya no tengo que llorar, ya no me va a invadir la soledad, tengo que ser fuerte hoy y siempre, y vos también deberás serlo hoy y todos los días de tu vida, recorda que la vida es mágica, se feliz hoy y siempre.

animate a sentir


El viento vuela tus pelos,
las nubes que te iluminan,
tu cuerpo sobre el mío,
y mis manos te acarician,
frases que provocan risas,
tus risas que provocan las mías
ojos que desnudan el alma,
con corazón herido sin habla,
¿te animaras?, ¿sentirás?

El silencio nos deja en la sombra,
pero tú te quieres escapar,
¿te animaras?, ¿sentirás?
me alumbra tu belleza,
no es clásica no tiene igual,
no eras mi ideal, pero lo supiste conquistar,
¿te animaras?, ¿sentirás?
lo pensaras, te olvidaras…

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