a tu fantasma


Hoy que me encuentro solo, le pido a tu fantasma un poco de cariño, se niega, me da la espalda. Intento acercarme a él de una suave forma pero no me siente.
Quedo un poco triste y le escribo un poema pero mis versos jamás son leídos con ojos de amor, si no que ni siquiera los lee.
Me arrodillo, le suplico, le imploro, pero no logro llamar su atención y ahí es cuando pienso, si debo estar muerto, para ser otro fantasma más y así tal vez me presta atención.
Tal vez me llegue amar.

Anuncios

Ráfaga de amor


flor
Es una ráfaga de recuerdos,
que me pone un poco triste,
son anhelos de un viejo pasado,
que me hicieron muy feliz,
es algo incompatible hoy,
no se puede volver atrás,
si me darías tu alma,
la aceptaría a la par,
y te amaría toda una vida,
si lo quisieras de verdad.

Esquizofrenia Parte Final


Todo sucedió cuando habían pasado 4 meses la separación de una relación de 2 años, yo seguía complemente enamorado pensando en ella todo el tiempo, todos los días.
El día transcurrió normal, fui a la facultad tuve 4 horas de clase, en el intermedio me senté donde siempre me sentaba con mi ex novia a besarnos y charlar.
Cuando llegue a casa pase toda la tarde entre la televisión y la computadora, escribí varios poemas y escritos acerca del dolor de tener lejos a quien se ama.
Después de cenar me acosté como siempre a leer algo, estaba leyendo las manzanas doradas de Ray Bradbury, pensé que era una historia pero me di cuenta al segundo relato que eran historias cortas.
Cuando termine de leer apague el velador y a la hora me di cuenta que sería una noche larga, pero esa noche fue muy extraña, ahí comenzó todo.
De repente la vi a ella al lado mío compartiendo mi cama con la misma sonrisa que siempre tenía, no podía creerlo al principio me sorprendí y solamente la admire, era tan real…
Parecía real, lo era para mí, estuve cerca de una hora mirándola fijo hasta que escuche que su voz dijo “¿qué pasa Gaby?”, yo me quede duro y silencioso hasta que volvió a pronunciar “¿qué pasa Gaby?, ¿Estas bien?”, yo atine a decir “si estoy bien, pero no es posible”, “todo lo que imagines es posible” respondió sin titubear, en ese momento mi cabeza navegaba en un mar donde el agua era amarilla, no comprendía nada.
¿Cómo era posible? ¿Era un sueño? No parecía un sueño, si no había dormido, intente despertarme pero al cabo de 10 minutos entendí que no era un sueño, que era real.
Volvió a pronunciar “¿qué pasa Gaby?, ¿Estas bien?”, no sabía que decir ni que hacer y ella me abrazo, si ella que no era más que fantasía me abrazo y lo sentía, beso mi mejilla y la sentía húmeda, todos mis sentidos la percibían.
Pasé toda la noche con ella y no volví a pensar que ella era una ilusión hasta el día siguiente que transcurrió brevemente de esta manera, me levante solo pero mi cama tenia su aroma, me lave la cara, mientras lo hacia note una marca de una mordedura en mi cuello y recordé que en la noche ella me dijo “para que te acuerdes de mi”.
Fui a la facultad pensando lo feliz que estaba teniéndola nuevamente por mi cabeza no se cruzaba el pensar que era una ilusión, al llegar a casa fui al baño y después comí, al rato oigo el timbre y allí estaba tan hermosa, yo me babeaba literalmente.
Entramos al comedor, agarramos unas galletitas y unos vasos de jugo de naranja y fuimos a mi pieza, como si fuera un día más, yo en esos momentos no era conciente, era todo tan real.
Pase una tarde genial, le pregunte si tenia que estudiar o algo y ella me respondió “no tengo nada que hacer más que estar con vos para siempre”, apenas termino sus palabras volví a darme cuenta que era una ilusión, que duro era darme cuenta de eso que chocante, destrozaba mi alma, fui rápidamente al MSN y paso que vi a mi ex novia conectada y justo cambiaba el Nick y la foto, era imposible que lo haga si ella estaba acá conmigo, ahí me garantice nuevamente que estaba derrapando.
Le pedí que se vaya que me deje en paz que necesitaba estar tranquilo y ella abrió la puerta, desapareció, corrí tras la puerta la abrí y no había nadie, de los dos vasos de jugo solamente había uno.
Esa tarde-noche me planteé muchas cosas, disparatadas a veces, lógicas en otras, una pregunta resonaba en mi mente, ¿Qué queres?, realmente quería estar con ella aunque sea una ilusión, o prefería no tenerla ni siquiera en mi mente. ¿Me mataría esta ilusión?, ¿Podría vivir con esa ilusión hasta llegada la hora de mi muerte?
Fueron horas seguidas donde mi cabeza se encontraba llena de acertijos que no tenían solución, al menos no en ese momento, no hallaba uno.
Escribí un pequeño fragmento que decía:

“Ahora duermo solo,
se desnuda mi alma,
mi cuerpo esta frío,
me quedo sin habla.

Las palabras pronuncian,
con el amor que se esconde,
mi ser estalla,
y yo no se donde.”

No quería contarle mi situación a nadie tenia miedo de que quieran internarme o algo por el estilo, así que guarde el secreto, que dolor se siente en esas circunstancias, a veces me ahogaba de desesperación y otras veces reía como un idiota sin entender porque.
Caía en un sueño profundo y de repente me levante, mire el reloj eran las 6 de la mañana, sentía caricias en mi pelo y así era, ella estaba a mi lado acariciándome.
Un escalofrío domino todo mi cuerpo dejándome como sedado, ella simplemente me miraba con la pureza de sus ojos y su pelo despeinado, abre permanecido de esa manera como dos o tres horas, la verdad no se puede asegurar.
Por un momento sentí que el viento soplaba despeinando mi cabellera y que caían hojas como si estuviera debajo de un árbol en pleno otoño, unos rayos de sol se podían apreciar pero estos cambiaban su calor iban de un color transparente hasta un negro, desde un verde hasta en un marrón, la comodidad en la cual me encontraba fue mágica y muy pocas veces aprecie algo parecido.
Pero todo era una ilusión, una ilusión tan hermosa que se percibe irreal, al día siguiente decidí ir a caminar, era ya de noche y afuera caigan las hojas de los árboles como el día anterior lo había sentido, estaba envuelto en un gran enigma, ¡Que decisión tan difícil!, ¿Ser amado por una fantasía o estar solitario en la realidad?, ¿Vivir una vida imaginaria pero feliz de estar con el amor de mi vida o vaya a saber que destino cruel me espera?, camine y camine pero nada podía decidir el amor que nublaba todo mi pensar, nada lógico, nada frío podría salir de aquella caminata de reflexión.
Mi mente era invadida por recuerdos, por sonrisas, por besos y abrazos, es imposible en tal estado pensar en acabar con eso.
¿Y guardar el secreto? debía guardarlo para que continúe todo esto que me era tan feliz.
Vaso medio vacío o medio lleno, me daba igual en algún momento debería beberlo por completo pero ¿podía volver a servirlo y obtener algo completo?
Las calles más vacías que nunca, yo solo en pleno otoño visitando cada vereda para que perro que quiera me ladre.
Volví a casa, no comprendía nada, mi mente parecía ya no funcionar, era un libro sin páginas en blanco, ya estaba escrito, al menos eso sentía.
Y la vi nuevamente tirada desnuda en mi cama “estaba abierto, te esperaba, se te extraña”, otra dura mancha para un corazón que desea pensar.
“Noche salvaje, fiel miel, nunca me dejas, nunca te olvidas.”
Anote apenas me desperté, envuelto en sudor entre tos y calor.
Voces, muchas voces escuchaba, mi conciencia se expresaba en todas aquellas, conclusiones obvias, conclusiones de pasado y futuro, no tomar ninguna me decía otra vos, dejar pasar el tiempo será mejor, ¿acaso no era lo que querías? ¿De que te disgustas?, guárdalo piensa tal vez mañana desaparece y desesperaras. Me volvía cada día más loco.
Estar con otras mujeres no me hizo olvidar el amor, tal vez si hubiese enamorado de alguna gran mujer y ella hiciese lo mismo conmigo hoy no estaría pasando por todo eso, eran pensamientos de todos, de nadie, míos, suyos.
Note que mis proyectos se habían terminado, lanzados al aire día tras día, mi vida estaba realmente perdida, nada me importaba, solo era una sombra del pasado recordando y recordando.
Creía que había hallado la perfección, había alcanzado el amor, ¿acaso no es eso lo que venimos a buscar al mundo?, así lo creía y ese creer desplazaba en importancia a todo, nada importaba, ya nada importaba, el amor estaba a flor de piel todo el tiempo, ¡Bendita Maldición! Solía decir.

El día paso sin más como todos aquellos días rutinarios que se nos presentan en la vida, despertarse solo (no había notado hasta hoy que escribo que ella no estuvo al despertar), desayunar algo rápido, caminar hasta el colectivo línea 74 y pagar 2 pesos en monedas de boleto, malditas monedas siempre gracias algún familiar las consigo ya que si fuera por mi nunca tendría. Llegar a la facultad, saludar, sentarse, recibir información que ya no interesa mientras se piensan en miles de cosas, volverse en el mismo colectivo y caminar hasta llegar a casa.
Luego almorzar, mirar algo de televisión, conectarse un rato para ver si sale algo para la tarde, y esa tarde si salio algo, Juan un amigo me dijo que pasaría por casa.
Y así fue, en 30 minutos estuvo tocando el timbre, la primera vez no escuche, la segunda si y fui a abrirle, ya que nos teníamos cigarrillos decidimos ir hasta Adrogue, un barrio pegado al que vivo, vivo en José Mármol, teníamos ganas de caminar como antes lo hacíamos, nos sentamos en la plaza San Martín justo al lado de la estación luego de comprar cigarrillos en un kiosco cualquiera. Charlamos sobre como venia nuestras vidas y organizamos para hacer algo el viernes que se aproximaba, la idea era sencilla y se resumía en 3 cosas: amigos, patys y alcohol. Fue una buena tarde, Juan tenia que irse a la casa de la novia, yo no tenía nada que hacer, bueno estudiar.
Nos despedimos, el se fue en Bondi, rara vez Juan tomaba colectivos, el era un ciclista de alma, yo volvía caminando a casa cuando me sonó el celular, era un numero desconocido y cuando atendí cortaron me pareció raro pero me olvide de la situación cuando llegue a casa, apenas abrí la puerta, timbre, ¿y quien era? Ella.
Ese jueves fue bueno en verdad, fuimos alquilar películas, compramos muchas cosas dulces como solíamos hacerlo, aunque siempre la película que viéramos se rebobinaba fácilmente 3 veces, ya que el placer nos devoraba en cualquier momento.
Cocinamos unos fideos con salsa que habían salido muy ricos, ideales para la noche, yo los acompañe con vino y ella me siguió, era raro ella nunca tomaba vino.
La primer botella se termino, la segunda termino semivacía también pero le quedaba un poco menos de un cuarto, Yo estaba un poco borracho y luego de hacerlo nos dormimos profundamente.
Nos levantamos casi al mediodía, yo sentía mi garganta muy seca producto del vino de la noche anterior, a ella se la notaba muy bien anímicamente muy energética, nos fuimos a lavar los dientes para luego tirarnos en el sillón a ver algo de televisión, después de ver El Chavo del 8 y de unos minutos de zapping pedimos unas empanadas, al terminar nos tiramos en la cama con la panza tan llena que parecíamos dos inválidos, apenas parecía que podíamos respirar.
El atardecer se apodero de todo Mármol, ella dijo que había prometido ir a visitar a una amiga así que la acompañe a tomar el colectivo hasta una calle llamada Binnon, a unas 3 cuadras de casa.
Luego de que tomo el colectivo fui hasta la casa de Román, otro amigo para aprovechar y comprar todo para la juntada de hoy a la noche y así fue como compramos todo lo necesario, unos patys, pan, unos vinos, alguna que otra coca cola y cervezas.
Poco a poco la gente fue cayendo al terreno de al lado de mi casa, el cual junto a mis amigos lo habíamos preparado quedando ideal para juntarnos ahí a comer, tomar y charlar.
La noche que pasamos fue muy buena, muchas risas, esa noche éramos alrededor de 8 amigos con sus respectivas novias.
Sábado, típico sábado, uno se levanta tarde con olor a tabaco, humo y alcohol, se cepilla los dientes, se baña y todavía siente ese efecto de resaca. No tiene ganas de comer pero come algo que haya en la heladera la cual es abierta en una hora más de 10 veces para cerrarla sin sacar nada. Ve tele, más que tele ve los Simpson que los pasan varias horas, aunque sean capítulos repetidos y vistos por uno cien veces, siempre se ven ciento una vez.
Timbre, nuevamente ella pero consigo sándwiches de miga para hacer unos ricos tostados, ya que intuyó que yo no había almorzado nada. Le di un beso diciéndole que era la más hermosa del mundo, así lo sentía, la tire contra el sillón y la ataque a cosquillas mientras sus risas se trasladaban a todos los rincones de mi silenciosa casa.
Con tan poco uno puede ser feliz, un poco de amor y algún simple regalo inesperado, solíamos darnos sorpresas pequeñas pero que nos llevaban el alma y el corazón. Nos sentíamos tan unidos que no parecía cierto.
Apenas pensé lo feliz que me sentía algo me golpeo la cabeza, era un pensamiento, un cruel pensamiento que decía “no es verdad esto”, fue como si una piedra de veinte kilos cayera desde dos metros hacia mi cabeza y como si un tiro se impactara en mi corazón.
“No lo escuches Gaby” dijo rápidamente ella, yo con tanto dolor no comprendía, ¿escuchar a quien? Como sabia de mis pensamientos, hasta que caí, era todo mentira, una ilusión, si yo lo sabía como era posible que el corazón y la mente me hayan engañado nuevamente.
Me había olvidado que ella apareció mágicamente hace pocos días en mi cama, ella no era la verdadera amaba, pero ¿Acaso se estaba convirtiendo en mi nueva amaba? ¿Amar a alguien que no existe? ¿Amar a un fantasma? Pero no era un fantasma, era una ilusión, sentí mi cabeza estallar y me desmaye.
Me levante, era de noche, estaba todo a oscuras, apenas hice pie me tropecé con una de las patas del sillón, sentí dolor así que no era un sueño, estaba tranquilo por fuera pero ardiendo por dentro, acaso fue un sueño lo de ayer y ella nunca apareció. ¿Cómo saberlo?, sin duda no podría saberlo jamás, había perdido el don de definir que era verdad y que era mentira, todo era dudoso. Poco a poco fui reflexionando que todo era como uno lo aceptaría que no había forma de decir que algo era real, “cada cual ve cosas tan diferentes” dice una canción de Doctor Deseo.
Estuve por varias horas sentado en el sillón debatiendo sobre todo, ciencia, sociedad, conocimientos, religiones, pasado, presente, futuro, realidades, enfermedades mentales, sobre todo.

No sé que será la verdad,
tampoco que la mentira,
pero sé que la sale de mí,
de mis conceptos.
No existe juez imparcial,
en este mundo de inventos.
Existe lo que existe,
porque lo percibo,
si fuera ciego no habría colores…

Anote rápidamente esa especie de poema, lo leí varias veces, ya no comprendía nada, necesitaba salir de aquel estado filosofal, pero como salir, lo único que se me venia a la mente era ella, ella era capaz de trasladarme hacia un nuevo universo, ella lo hacia siempre, lo hacíamos siempre, pero ¿existía ella o no?, ¿existió alguna vez?, “basta!” me decía, agarre el celular y llame a Juan a ver que estaba haciendo, como no estaba haciendo nada, le dije que se viniera a tomar algo y pasar la noche, él acepto, como siempre.
Llego, nos saludamos pusimos algo de música variada, desde Charly García a Pink Floyd hasta Flema, yo tenia una cerveza en la heladera del día anterior y unas que tenia guardada hace una semana, así los vasos fueron llenándose para luego tomarse y volverse a llenar, me distraje bastante lo necesitaba, a veces quería decirle lo que me pasaba pero sabia que no lo entendería, pasaron las horas y mi mente se libro de pensamientos profundos para pasar a esos pensamientos que provocan risas y chistes, imaginábamos situaciones tan irreales como lógicas, también pensamos muchas cosas para hacer durante el año, el sol empezaba a salir y con el nosotros deberíamos descansar, nos esperaba un aburrido domingo.
El día siguiente lo aproveche para ir a almorzar con la familia, esos asados donde siempre se tocan los mismos temas y se hacen las mismas preguntas, yo los disfrutaba igual, hablaba con mi cuñado sobre música y compartíamos algún que otro tiempo para fumar un tabaco en silencio, paseando por el jardín.
Me contó sobre sus proyectos musicales y de los próximos recitales que iba a tener con una banda de amigos, me invito y le confirme que iría seguramente acompañado que me guarde entradas, pero como no era con entradas me paso la data del bar, yo no lo conocía así que estuvo como 10 minutos explicándome donde era y como llegar.
A la tarde-noche ya en casa, leí algunas cosas de la facultad que tenia atrasada, eran bastante embolantes y bueno tuve que cortar casi llegando a las últimas hojas, me acosté ahora si en la cama a leer un buen rato, fue “Metamorfosis” de Kafka, lo que ocupo mi medianoche, me lo devore en pocas horas para sentir los ojos muy cansados y dormirme profundamente.

Me encontraba en la cima de una montaña, a mí alrededor veía verdes colinas y una gran cascada al horizonte junto al sol que brillaba como pocas veces lo he visto, un pájaro se poso en el árbol más cercano, apenas a 10 pasos de donde me encontraba, “pío pío” repitió varias veces hasta que su voz cambio por la de una mujer, era la voz de mi amada y su cuerpo se fue transformando poco a poco hasta que tuvo su piel, sus ojos, su espectacular cabellera y sus hermosas piernas, “vengo para estar conmigo para siempre, nunca estarás solo, esto es amor y yo te amo y siempre estaré a tu lado”, mientras escuchaba cada palabra las colinas cambiaban sus formas y del verde pasto nada quedaba, ahora eran rosas, después naranjas, después azules al igual que el cielo, todo se fundió en un solo color en un azul que se iba transformando a un negro y ella me miraba fijo, cuando termino su última palabra, todo era ya negro como si estuviera en una dimensión desconocida, era la nada misma, pero con ella a mi lado, yo solo miraba sorprendido, “vamos a volar” dijo sin titubear, me agarro de la mano y nos movíamos encima de nada, sobre nada. El viento no acariciaba mi cara, pues no había, de repente aprecio un gran lápiz negro y una planta que en pocos segundos se transformo en un papel blanco, el lápiz se movía solo y cada letra formo lo siguiente “Estaremos siempre juntos”, “firma” me dijo, yo ya firme, al ver el papel nuevamente lleva su nombre “Stefania”, el lápiz se acerco a mi haciéndose pequeño como uno de 10 centímetros, lo agarre con mi mano derecha y cuando iba a firmar, grite “no puedo seguir viviendo este sueño, tengo que enfrentarme a la realidad, vos sos un producto de mi imaginación”, “pero eres feliz” contraataco, “si lo soy, pero esta felicidad no es real, es una enfermedad, es una adicción”, “no puedes dejarme, estoy en tu mente y en tu corazón” me dijo, “no sos vos la que ocupa mi corazón, la que esta en él ya no me quiere, así que debo desaparecer este amor que siento”.

Desperté abrumado, mi cuerpo temblaba, mi rostro tenía marcas de cientos de lágrimas, “debo enfrentarme” me dije a mi mismo.
Me senté sobre la cama y grite “¿Estas ahí? Necesito hablar con vos”, parecía que nada sucedería pero de repente se empezó a formar una forma sobre la pared y luego fue una silueta que fue tomando color y cuerpo, “aquí estoy para amarte” pronuncio con una tierna voz, “yo no te amo y lo debes saber, amo a otra persona”, “Gaby yo soy esa persona”, “no, no lo eres”, “si lo soy” dijo casi llorando, “no me abandones” continuo al instante, “debo abandonarte, te tenés que ir de mi lado, tenés que dejarme descansar en paz, no puedo seguir así”, “nunca” un calor intenso abrazo toda la habitación y con ella a mi mismo, las luces se apagaron y se concentro un destello intenso sobre su figura, lágrimas escapaban de sus dulces ojos marrones y se convirtieron en dagas afiladas, con una rapidez las dagas avanzaron hacia mi y sentí que impactaron sobre mi corazón, mil pedazos salieron de mi pecho, rojo sangre los acompañaba y cayeron al piso, “me voy para siempre, porque te amo y haré todo por amor, porque te amo” dijo suspirando y de ese suspiro un ráfaga borro todos los pedazos de mi corazón para perderse en la nada, yo me desmaye.
Me desperté dos días después, mi celular tenía 5 mensajes nuevos, ninguno interesante, me sentí muerto y así era como estaba, al lado estaba ella nuevamente pero llorando y yo no podía tocarla, ni besarla, yo estaba tieso en un cajón de funeral, era mi funeral, 5 tabletas de pastillas había ingerido y fue ahí donde todo empezó, todo ese delirio que duro apenas 30 minutos de vida, Stefania lloraba y lloraba, estaba hermosa a pesar de unas ojeras negras que cubrían gran parte de su rostro, de su hermoso rostro. Al menos cumplí una promesa, la ame hasta la muerte, la ame toda mi vida, pero falle en otra, prometí nunca abandonarla…

Lo que hiciste de mí Primera Parte


Todo sucedió cuando habían pasado 4 meses la separación de una relación de 2 años, yo seguía complemente enamorado pensando en ella todo el tiempo, todos los días.
El día transcurrió normal, fui a la facultad tuve 4 horas de clase, en el intermedio me senté donde siempre me sentaba con mi ex novia a besarnos y charlar.
Cuando llegue a casa pase toda la tarde entre la televisión y la computadora, escribí varios poemas y escritos acerca del dolor de tener lejos a quien se ama.
Después de cenar me acosté como siempre a leer algo, estaba leyendo las manzanas doradas de Ray Bradbury, pensé que era una historia pero me di cuenta al segundo relato que eran historias cortas.
Cuando termine de leer apague el velador y a la hora me di cuenta que sería una noche larga, pero esa noche fue muy extraña, ahí comenzó todo.
De repente la vi a ella al lado mío compartiendo mi cama con la misma sonrisa que siempre tenía, no podía creerlo al principio me sorprendí y solamente la admire, era tan real…
Parecía real, lo era para mí, estuve cerca de una hora mirándola fijo hasta que escuche que su voz dijo “¿qué pasa Gaby?”, yo me quede duro y silencioso hasta que volvió a pronunciar “¿qué pasa Gaby?, ¿Estas bien?”, yo atine a decir “si estoy bien, pero no es posible”, “todo lo que imagines es posible” respondió sin titubear, en ese momento mi cabeza navegaba en un mar donde el agua era amarilla, no comprendía nada.
¿Cómo era posible? ¿Era un sueño? No parecía un sueño, si no había dormido, intente despertarme pero al cabo de 10 minutos entendí que no era un sueño, que era real.
Volvió a pronunciar “¿qué pasa Gaby?, ¿Estas bien?”, no sabía que decir ni que hacer y ella me abrazo, si ella que no era más que fantasía me abrazo y lo sentía, beso mi mejilla y la sentía húmeda, todos mis sentidos la percibían.
Pasé toda la noche con ella y no volví a pensar que ella era una ilusión hasta el día siguiente que transcurrió brevemente de esta manera, me levante solo pero mi cama tenia su aroma, me lave la cara, mientras lo hacia note una marca de una mordedura en mi cuello y recordé que en la noche ella me dijo “para que te acuerdes de mi”.
Fui a la facultad pensando lo feliz que estaba teniéndola nuevamente por mi cabeza no se cruzaba el pensar que era una ilusión, al llegar a casa fui al baño y después comí, al rato oigo el timbre y allí estaba tan hermosa, yo me babeaba literalmente.
Entramos al comedor, agarramos unas galletitas y unos vasos de jugo de naranja y fuimos a mi pieza, como si fuera un día más, yo en esos momentos no era conciente, era todo tan real.
Pase una tarde genial, le pregunte si tenia que estudiar o algo y ella me respondió “no tengo nada que hacer más que estar con vos para siempre”, apenas termino sus palabras volví a darme cuenta que era una ilusión, que duro era darme cuenta de eso que chocante, destrozaba mi alma, fui rápidamente al MSN y paso que vi a mi ex novia conectada y justo cambiaba el Nick y la foto, era imposible que lo haga si ella estaba acá conmigo, ahí me garantice nuevamente que estaba derrapando.
Le pedí que se vaya que me deje en paz que necesitaba estar tranquilo y ella abrió la puerta, desapareció, corrí tras la puerta la abrí y no había nadie, de los dos vasos de jugo solamente había uno.
Esa tarde-noche me planteé muchas cosas, disparatadas a veces, lógicas en otras, una pregunta resonaba en mi mente, ¿Qué queres?, realmente quería estar con ella aunque sea una ilusión, o prefería no tenerla ni siquiera en mi mente. ¿Me mataría esta ilusión?, ¿Podría vivir con esa ilusión hasta llegada la hora de mi muerte?
Fueron horas seguidas donde mi cabeza se encontraba llena de acertijos que no tenían solución, al menos no en ese momento, no hallaba uno.
Escribí un pequeño fragmento que decía:

“Ahora duermo solo,
se desnuda mi alma,
mi cuerpo esta frío,
me quedo sin habla.

Las palabras pronuncian,
con el amor se esconden,
mi ser estalla,
y yo no se donde.”

No quería contarle mi situación a nadie tenia miedo de que quieran internarme o algo por el estilo, así que guarde el secreto, que dolor se siente en esas circunstancias, a veces me ahogaba de desesperación y otras veces reía como un idiota sin entender porque.
Caía en un sueño profundo y de repente me levante, mire el reloj eran las 6 de la mañana, sentía caricias en mi pelo y así era, ella estaba a mi lado acariciándome.
Un escalofrío domino todo mi cuerpo dejándome como sedado, ella simplemente me miraba con la pureza de sus ojos y su pelo despeinado, abre permanecido de esa manera como dos o tres horas, la verdad no se puede asegurar.
Por un momento sentí que el viento soplaba despeinando mi cabellera y que caían hojas como si estuviera debajo de un árbol en pleno otoño, unos rayos de sol se podían apreciar pero estos cambiaban su calor iban de un color transparente hasta un negro, desde un verde hasta en un marrón, la comodidad en la cual me encontraba fue mágica y muy pocas veces aprecie algo parecido.
Pero todo era una ilusión, una ilusión tan hermosa que se percibe irreal, al día siguiente decidí ir a caminar, era ya de noche y afuera caigan las hojas de los árboles como el día anterior lo había sentido, estaba envuelto en un gran enigma, ¡Que decisión tan difícil!, ¿Ser amado por una fantasía o estar solitario en la realidad?, ¿Vivir una vida imaginaria pero feliz de estar con el amor de mi vida o vaya a saber que destino cruel me espera?, camine y camine pero nada podía decidir el amor que nublaba todo mi pensar, nada lógico, nada frío podría salir de aquella caminata de reflexión.
Mi mente era invadida por recuerdos, por sonrisas, por besos y abrazos, es imposible en tal estado pensar en acabar con eso.
¿Y guardar el secreto? debía guardarlo para que continúe todo esto que me era tan feliz.
Vaso medio vacío o medio lleno, me daba igual en algún momento debería beberlo por completo pero ¿podía volver a servirlo y obtener algo completo?
Las calles más vacías que nunca, yo solo en pleno otoño visitando cada vereda para que perro que quiera me ladre.
Volví a casa, no comprendía nada, mi mente parecía ya no funcionar, era un libro sin páginas en blanco, ya estaba escrito, al menos eso sentía.
Y la vi nuevamente tirada desnuda en mi cama “estaba abierto, te esperaba, se te extraña”, otra dura mancha para un corazón que desea pensar.
“Noche salvaje, fiel miel, nunca me dejas, nunca te olvidas.”
Anote apenas me desperté, envuelto en sudor entre tos y calor.
Voces, muchas voces escuchaba, mi conciencia se expresaba en todas aquellas, conclusiones obvias, conclusiones de pasado y futuro, no tomar ninguna me decía otra vos, dejar pasar el tiempo será mejor, ¿acaso no era lo que querías? ¿De que te disgustas?, guárdalo piensa tal vez mañana desaparece y desesperaras. Me volvía cada día más loco.
Estar con otras mujeres no me hizo olvidar el amor, tal vez si hubiese enamorado de alguna gran mujer y ella hiciese lo mismo conmigo hoy no estaría pasando por todo eso, eran pensamientos de todos, de nadie, míos, suyos.
Note que mis proyectos se habían terminado, lanzados al aire día tras día, mi vida estaba realmente perdida, nada me importaba, solo era una sombra del pasado recordando y recordando.
Creía que había hallado la perfección, había alcanzado el amor, ¿acaso no es eso lo que venimos a buscar al mundo?, así lo creía y ese creer desplazaba en importancia a todo, nada importaba, ya nada importaba, el amor estaba a flor de piel todo el tiempo, ¡Bendita Maldición! Solía decir.

Un crudo Otoño


Amanecí solo en mi cama, el frío invadía el cuarto desde las ventanas las cuales no podían ya detener más aquellas temperaturas. El aire del cuarto era tan fresco como el de la vereda.
Oí que mi perra llamada fauna jugaba con algún grillo en la cocina y de repente ring, ring el teléfono sonaba y parecía ser la ultima parte del llamado, así que mejor lo deje sonar una vez más para que vuelvan a llamar, pero no llamaron de nuevo y me quede con la intriga de saber quien pudo ser y que necesitaba, o porque llamaba.
En el desayuno me tome una taza de un rico café que me lo regalo un conocido que había llegado hace pocos días de Colombia, mientras lo tomaba pensaba que seria buena idea que se vaya a Cuba para que me traiga habanos, luego de terminar el café me reí como un idiota de la cosa que había pensado, notaba que empezaba bien el día al menos de bastante buen humor.
Salí a caminar varias cuadras, pase a comprar unas cosas en el quisco del gordo Ezequiel, creo que debe ser uno de los pocos lugares voy a comprar sin lamentarlo, el grandote siempre te da caramelos cuando no tiene monedas pero a precio de costo no de venta, desde que lo conocí me gano en eso, creo que así se garantizan bien los clientes.
En casa tome un litro de agua para la purificación de cada día, que viene acompañado por un cigarro, digamos le llamo el pre-almuerzo,
generalmente escuchando música instrumental, aunque otras veces con música de cualquier genero y tipo.
Me acerque al calendario para marcar un día más, “no pude aguantar otro” me decía, pero realmente era más un juego que otra cosa por eso no aguantar en el juego de aguantar era divertido tomando una opción o la otra, la televisión como cada día era para ver el pronostico y cada tanto algún dibujito animado, aunque cuando estaba alf, los 3 chiflados o el chavo me colgaba viéndolos.
Faltaba poco para hacerme un fondo de ojo y todavía no había decidido con quien iría, era un gran acertijo, ¿con quien la pasaría mejor?, primero fue el azar, hombre o mujer, como salio seca iba a ser mujer (la mujer no tiene cara, decía un amigo), por eso el hombre era cara y la mujer seca.
Pero ¿quien, quien seria? Todavía no lo decidía, igual faltaba poco pero faltaba, tenia tiempo.
Sonó nuevamente el teléfono y esta vez lo atendí al segundo timbre, era justamente la voz de una mujer, era Lucia reprochándome que hacia tiempo que nos veíamos, entonces yo ligero de pensamientos le ofrecí que me acompañe al oculista el miércoles, acepto y quedamos que me llamaría el martes porque estaba con varios temas en el trabajo, yo supuse que no le callo muy bien mi propuesta tal vez quería otro tipo de visita, la verdad nunca lo supe aunque si tengo indicios de que pudo ser (“Todo puede ser, si se puede escribir”, otro amigo).
Simplemente llego el martes por la noche y el frío seguía congelando todo a su paso, adueñándose de todas las hojas de los árboles haciéndolas caer una por una o a veces muchas juntas, de la forma en que quería lo hacia, llamé a Lucia, charlamos como media hora de la semana y de algunos viejos recuerdos, fue bastante entretenida la charla, tenia ganas de ya estar en el oculista para esas benditas gotas de fondo de ojo que tanto me divierten.
A la noche me desvele con un libro llamado “Imaginación o Realidad”, escrito por un irlandés esquizofrénico que esta aislado de la ciudad en una cabaña en una montaña, las situaciones a veces parecían tan simple que era realidad pero era pura imaginación, las horas desvelado valían cada minuto en los cuales mis ojos se transportaban al papel dejando a mi mente en un estado sin escrúpulo alguno, sin sentido en general dando lugar a un placer literario que realmente se disfruta.
El timbre me despertó a las 2 de la tarde, era Lucia que me pasaba a buscar una hora antes para ir al oculista, claramente sabia Lucia que yo estaba durmiendo y no tenia planes de despertarme, me conocía bastante eso era algo que me agradaba bastante.
Su ternura inundo mi casa y su piel se estremeció un poco por el frío yo lo note y ofreciendo un café supuse que aceptaría como siempre iba a sentir menos el cruel otoño que nos acechaba, más en una casa tan sensible al aire.
Ella me obligo a que me cambie y me higienícese así no salíamos a los apuros por eso, en mi mente pensé que se venia alguna charla larga que nos demandara salir en apuros a mi cita, sucedió tal como lo pensé, me contó su mal pasar por culpa de la enfermedad de su hermano y de la impotencia que le generaba esa situación, yo la escuche atentamente y sus ojos parecían decirme que estaba triste y con poca ilusión, al terminar la charla la abrace lo más tiernamente que pude para luego hacer alguna bromita para que sonría, ella tenia una sonrisa que me hacia perder tiempo y lugar.
Salimos para el oculista en su auto, un Golf de los viejos que son cuadrados atrás, de color azul marino y con su aroma recorriendo cada espacio del interior, en el espejo retrovisor colgaba una cinta con varios tonos de verdes, yo lo llamaba “el alma verde”, con todos sus tonos mezclados.
Estaciono el auto, puso el alarma, tocamos el portero y subimos por el ascensor, me tomaron los datos para luego aplicarme el fondo de ojo, yo no veía completamente nada, todo era tan raro, mis oídos se agudizaron y sentía en la voz de Lucia un ángel hablar de fondo razonamientos tan bellos, de otro mundo.
Reíamos como dos pequeños de 6 años y nuestras charlas eran tan absurdas como imaginativas siendo tan divertidas como inesperadas, la reacción de la gente era reír también a lo mejor le hacíamos recordar viejas épocas de su infancia o de sus hijos, permanecimos media hora en otro universo sin duda, al menos yo que encima mis ojos no me transmitían nada real.
Llamo el medico, un señor de unos 40 años canoso con una camisa blanca que le hacia juego su color de pelo, entramos juntos y Lucia me ayudo a sentarme, me examino durante unos 10 minutos para luego darme turno el próximo miércoles y terminar los chequeos.
Nos despedimos del medico, el cual se llamaba Carlos Torres, estreche su mano o mejor dicho el estrecho la mía yo no veía nada.
Al salir a la calle empezamos extrañar el consultorio tanto por las risas como por la calidez de la temperatura del lugar, afuera el frío era temible, subimos rápido al auto mientras yo no podía observar nada nítidamente todo era tan extraño como genial.
En casa nos sentamos en el sillón hasta que yo me acosté con mi cabeza entre tus piernas hasta dormirme, fue una siesta de una hora genialmente, cuando desperté me sentía algo mal porque pensaba que Lucia estaba despierta pero ella dormía tan profundamente, “era muy dulce” pensé cuando la vi.
Había recuperado gran parte de la vista ya, al rato sus ojos también se abrieron con una lentitud casi perfecta. Me reí y ella también río tiernamente, me acomode en el sillón y le propuse tomar unos mates, ella media dormida acepto, seguramente cualquier cosa que le hubiese dicho ella aceptaría.
Me dirigí hacia la cocina prepare el mate y calenté el agua mientras miraba el reloj que marcaban las 7 horas en punto, agarre unas galletitas y lleve todo hacia al living donde lo encontré vacío ya que Lucia se había ido al baño, la espere unos cuantos minutos tomándome unos mates amargos que son de mi preferencia.
Pasamos 2 horas y vaciamos 2 pavas, también el paquete de galletitas mana rellenas de limón.
Le pregunte si la había pasado bien hoy, me contesto que bastante bien que lo andaba necesitando y al concluir sus palabras un suspiro domino todo su ser cerrando sus los parpados, yo solamente admire y guarde ese suspiro por el resto de mi vida, aun lo siento.
Era tarde, para cenar no tenia nada así que pedimos una pizza por teléfono, destapamos unas 3 botellas en toda la noche, tomando yo casi dos litros, en un instante la mirada de Lucia se perdía sobre la ventana e hizo perder mi mirada en sus ojos, el reflejo de aquella noche, el frío que hacia en la calle se notaba en sus ojos.
No quiero irme pero bueno es tarde y no quiero molestarte más – dijo lentamente uniendo cada silaba con la otra.
¿Y si te quedas a dormir? – respondí casi sin pensarlo.
No quiero tomar más de tu tiempo – contesto esperando que la convenciera, yo la conocía.
Entonces te quedas – dije secamente sonriendo.
Después de aquella conversación nos quedamos callados y nuestros ojos se encontraron, yo gozaba del placer de su mirar, sus pelos negros lacios me enloquecían cuando rozaban su piel, no sé muy bien que abra pasado por mi cabeza en ese momento pero justo al mismo tiempo sé que eso paso por su cabeza, y el silencio se quebró con un beso impulsivo de ambos, un calor intenso me domino completamente en el segundo entrante del contacto de nuestros labios, mi lengua jugueteaba con la suya de una manera tan sensual y especial, nunca olvidaré aquel beso, me sentía en las nubes mismas donde rebotaba de una en otra, donde todo me hacia cosquillas.
El beso se renovaba a cada segundo era una caricia al corazón, mis manos comenzaron a recorrer su cuerpo, su piel y mi piel que combinación tan explosiva, nada cruzaba en mi cabeza, nada lógico, sentía su mirada sobre la mía y sus ojos eran una mezcla de tonos verdes que me encendían y no me dejaban tranquilo un solo instante.
Cuando volví a mirar el reloj ya eran las 3 de la mañana y nuestros cuerpos desnudos transpiraban sus últimas gotas para caer ambos en un profundo sueño del cual ni el sol nos despertó.
Al despertarme me sentía otra persona renovada lleno de fantasía y felicidad, ella era para mi yo lo sabía, sus ojos seguían cerrados y su respiración era tan tenue que tenia que esforzarme para escucharla, la acaricie mientras ella no daba respuestas, a lo mejor cada tanto sonreía, seguramente sin saberlo.
La desperté, pues yo sabía que tenía que trabajar a eso de las 11 de la mañana y ya eran las 9, nos bañamos juntos y lo volvimos a ser como dos fieras salvajes que encuentran un pedazo de carne luego de una tarde de sol ardiente.
La acompañe a la puerta y con un abrazo seguido de un profundo beso nos despedimos. Intentaba concentrarme en el estudio pero era imposible, el recuerdo de esta velada no dejaba de resonar en mí, iba de acá para allá, sin sentido.
Se hicieron las 2 de la tarde y yo no había podido concentrarme en nada, comí algunas porciones que habían quedado y acomode todo el desorden que provocamos.
Sentí vibrar mi celular era un mensaje de ella con un simple “te amo”, mi cuerpo se partió en dos pedazos y no pude responder hasta pasados 20 minutos. El corazón me latía 3 veces por cada tecla que tocaba, y le respondí “sinceramente yo también.
Pasaron los días y fueron hermosos nos veíamos, nos reíamos, nos divertíamos como nenes, llegado el final del año nos fuimos de vacaciones a Mendoza donde la pasamos tan bien que sellamos nuestro amor en cada amanecer, en cada atardecer, su hermano se recupero y ella estaba esplendida era para mi la mujer más hermosa que haya existió en el mundo.
Y todavía hoy a mis 70 años, lo siento así y siento que la amo perfectamente tal cual como ella me enseño, ambos fuimos profesores y alumnos al mismo tiempo y nada nos separo, el amor fue siempre más fuerte, como debe ser.

y paso pero sigue


Cuanto callo y digo sin decir nada, cuando tiempo ha pasado sin que exprese mi corazón abierto, que iluso pensar que todo puede ser un libro y encerrar épocas en capítulos, querer darle fin a algo que nunca acabo para mi sentir.
Sé que no sabes cuanto pienso en ti, sé que piensas que me acuesto pensando en otra cosa pero no, antes de acostarme pienso en ti, y cuando me acuesto sigo esa cadena finita que me lleva a los sueños para allí encontrarte y quedarme parado a admirar tu belleza, a veces me animo a ir a buscarte pero desapareces, tal vez la imaginación es como la realidad ciertas veces.
Cuando hay demasiada oscuridad recuerdo tu mirar y así logro ver todo nuevamente iluminado, las sombras vuelven, los colores se reavivan brillantes y nítidos como se deben ver. Atraviesa mi corazón de punta a punta una porción de tu aroma y respiro hondamente para llenarme de ti, el sabor de tus labios se quedo en mí y puedo saborearlo una y otra vez aunque sea todo imaginación.
Y que decir de tu cuerpo de sirena el cual me vuelve loco mujer, recorrer con mis manos toda tu piel, sentirte a cuerpo desnudo otra vez, ¡OH! ¿Existe otro placer más fabuloso?, no lo creo, por el momento no lo he encontrado y es difícil buscar algo cuando la cabeza esta fijada completamente sobre tu dulce perfil.
Recuerdo muchos momentos, buenos y malos, meditando uno se da cuenta que una sonrisa no tiene un valor preciso, el precio que pagaría por tu sonreír querida es mucho más del que dispongo, pero a cambio te regalo amor.
Como no extrañar esas charlas, esa escalera que nos llevaba hacia nuestro universo especial donde todo era mágico y feliz, tantos sueños hemos planeado, tantos hermosos sueños que es difícil volver a imaginar otros mejores, ¿acaso no es el poder de la perfección del amor puro?

Se acerca el final


Que no me atrape la tristeza,
soledad no intentes volverme loco,
que me dejen soñar sueños utópicos,
quiero descansar después de tanto dolor.

Que no me atragante el llanto,
amor deberías volver a mi lado,
quiero sentir de nuevo esos labios,
esa calma que me lleva a la felicidad.

Que no sea todo mentira,
que no se desgaste toda mi vida,
intento luchar en vano,
no puedo vencer lo que amo.

Amar a un viejo amor


Soy un enamorado que ha perdido a su amada pero que conserva el amor que ambos pudimos crear y tambien destruir. Si he dicho que conservo lo que ya no existe, es como aquel que logra tener vivo dentro suyo  a un ser querido que ha partido tiempo atras.
Ya no tengo sueños, metas ni planes, le he dado todo el lugar al amor pasado, ni siquiera me permito estar alegre, ni triste si no se refiere al pasado, no hay lugar para esos sentimientos, solo lo hay para aquel amor.
El tiempo pasa y con él mi vida pero no me importa porque para mi el amor lo fue todo y ya nada importa, todo quedo despreciado y sin sentido, ya no espero nada, ni frutos ni desiluciones.
Siento amor por el amor y sere fiel, compañero y apasionado, no buscare nada es que no existe algo mejor, lo recordare cada segundo estaré con él en lo profundo de mi alma unidos siendo dos pero siendo uno, llorare, me sonreire y escribire todo acerca mi sentir que es en fin mi unica vida, la vida que escogi, te amo amor, amor de mi vida.

Jugando a la melancolía


Llegue a casa con la lluvia de compañera, jugando con tristeza a la melancolía, para explicarlo mejor mi corazón reposaba en la suavidad de una nube que luego se hizo trizas provocando mi llanto, los rayos me aturdieron, me confundieron, al caer de tan alto me es difícil ver lo que antes veía desde arriba ahora verlo de abajo, muchos conceptos se me entremezclan.
Parece que es un juego que nunca termina acompañado de sentimientos profundos y anhelos utópicos, si entendieran la comodidad de la que gozaba en aquel lugar, entenderían porque estoy tan perdido, todavía sigo aturdido de esos vigorosos y enérgicos destellos del cielo.
Mi corazón hoy es como el ying yang, pero en vez del bien y el mal, en él se encuentran la felicidad y la tristeza ambas en su más alto desarrollo me animarían a decir. Convivir en estas circunstancias no es algo sencillo, cuesta y marea, si pudieras entrar en mi corazón y caminar por dentro de él te sorprenderá el contraste de la tristeza y la felicidad, me veras realizado de un lado y me veras inmovilizado llorando del otro.
Creo que la depresión no esta en mi, tal vez decir que si esta seria dar una confirmación incorrecta e inexacta, la tristeza tiene sus partes dulces por eso la guardo dentro, al igual que la felicidad no es completa y ambos sentimientos se completan uno al otro, como lo hacia yo antes cuando estaba con ella.
Al escribir me encuentro en una rara situación, parece que los sentimientos se esconden para darle lugar a la sin razón de mis palabras que intentan ser arte para expresar lo inexpresable, igual ni uno ni cien escritos, ni uno ni cien libros me harán cambiar mi estado espiritual que si bien no rehúso de él tampoco estoy cómodo.
No escribo para sentirme bien o para sentirme mal, escribo porque confío que es realmente especial lo que pasa dentro de mí, veo en eso algo que me asombra y el asombro me motiva a escribir, ese es el fin que creo darle a mis escritos hoy.

Frases de amor


“Amo en silencio, es lo que el tiempo me permite y lo que al fin elijo.”
“Ella fue todo y pasado el tiempo los recuerdos decidieron que ella lo siga siendo.”
“Cuando uno conoce al amor de su vida, se resigna a volver a enamorarse, en cambio sigue enamorado de los viejos tiempos y de lo que pudo ser.”
“La decepción esta para demostrar lo fuerte que es un amor, cuando esta se interpone no hay que usar la mente para solucionarlo si no el corazón.”
“Pude elegir odiar, pero preferí amar.”
“Los locos entienden más fácil la importancia del amor”
“Si sientes que no eres capaz de retener y aguardar el amor es porque realmente no eres capaz”
“El silencio siempre expreso más que las palabras, pero el latir de un corazón vale más de mil silencios”
“El amor demuestra lo real, los ojos la realidad”

« Older entries