mi reflejo.


Siempre supe, y todas las mañanas lo corroboraba, mi reflejo en el espejo era idiota.
Tanto desprecio me generaba esa persona que muchas de mis mañanas no me mire al espejo, quizas mi etapa de mayor felicidad fue gracias a cuando una noche el espejo se descolgo de la pared y cayo, adios idiota me dije, iluso.
Mis dias crei que tomaban otro color, que eran nuevas, refrescante energia de los dias, falsos.
Hoy fui al centro, muchas vidriedas con reflejo, otra vez mi tonto reflejo, mi tonto yo, despues de tanto tiempo sin mi tonto yo, me doy cuenta que el idiota era yo.

dame un abrigo


Podías haber escondido otro mundo para cuando yo llegue a tu vida, cuando marque mis primeros pasos en tu mundo.

En cambio a lo que yo hubiese querido, elegiste que nuestro mundo sea frágil, tan frágil pero tan frágil.

Al verme bien supiste que yo no era rey, ni semi dios, tan solo humano, que no tengo la capacidad de convertir mis ideas en realidad y vos decidiste empezar el mundo con posiciones lejanas, con caminos interminables que no todos conducían a vos.

Y en esos caminos me perdí con tanta bifurcación, intente acordarme de cada arbol, de cada canto de pajaro que pasaba por el camino, pero no me fue tan posible como creia que sucederia, al empezar el camino tambien imagine ser un semi dios como vos, pero solo fue otro equivoco, otra hoja que se cae en otoño.

Otoño fue la estacion elegida por vos y cuando llego el invierno casi muero helado, ni abrigo encontre el sendero que elegi, y bueno seguia helado caminando lo que me dejaba mi cuerpo pensando que la culpa era totalmente mia, yo elegi el sendero, pense que era el mas rapido para encontrarme con tu corazon, pero fue el mas inútil.

La primavera me devolvió las fuerzas, y me hizo pedirte perdon una y otra vez, una a la mañana, otra a la tarde y una a la noche.

Ahora estoy seguro, ni siquiera me escuchabas, simplemente me ignorabas.

Y yo como un iluso ilusionado marchaba para todos lados, mezclando mis caminos por creer que elegir uno solo no me llevaria a nada, me llevaron todos a tu indeferencia!

Tu indiferencia me sofoco en verano donde caminar bajo los rayos de los soles era un castigo infernal, pero a pesar de eso descanzaba gracias a la sombra de algun arbol, tomaba agua si lo habia y segui caminando, y encontré el camino “para caminar”.

Agua, sombra y descanso y a caminar, asi paso el verano, caminando en el infierno del sol.

¿Que me quedaba en ese entonces? Nada, ni un abrigo y ya empezaba nuevamente el otoño, a seguir caminando entre el ruido de mis pisadas, que mejor canto, que mejor unión que la de mi pie y la de las hojas secas de arbol.

La union termino con la falta de hojas, y comenzo nuevamente el invierno y yo! Y yo! Sin un puto abrigo!!

PD de E.: Los errores de ortografia se los dejo a ustedes para divertirse.

El lejano tiempo


Intentando no olvidar

Cuantos innumerables momentos, secuencias, instancias, piedras pase ya por mi camino y cuantas mas innumerables son las que todavía están por venir.

Y tan poco a veces recuerdo, que creo tener mala memoria y entonces me atormenta saber que todo esta guardado en algún rincón, en algún cajón, en algún baúl en algún cuarto de mi mente.

Lo comprendo, todo lo vivido me sigue, sigue atado a mi presente, aferrado al futuro que esta un poco más lejos, aproximados por un hilo, un hilo como de barrilete, ahí van en el cielo de mi tiempo, el pasado, presente y futuro.
Tapan el sol en ciertas ocasiones.

¿y mis palabras?…

Pequeños espacios en blanco

En ningún lado encuentro las justas, las exactas, las únicas.
Pero me auto-obligo a escribir, a seguir escribiendo.

En el cielo con la tristeza

En el cielo me encontré por varias noches seguidas con la tristeza, sin importarme si llovía o tronaba, sin importarme mas que estar ahí con ella.
Abrazados en la oscuridad del cielo, recolectando amargos lamentos en los anillos de algún planeta lejano.

Llorando a su lado, entendiendo el significado de las lágrimas.

Recordando esos tantos pocos momentos únicos que fueron buenos de verdad. Revolviendo con sal todas las heridas que nunca sanaran.

Dejenme en paz!


¿Pueden dejarme en paz? Malditos fantasmas me siguen a todos, lados y duermen conmigo en la misma cama, se despiertan cuando yo me despierto, fingen que se lavan los dientes cuando yo lo hago, hasta me siguen en el roca (tren).

Cuando salgo a caminar, pisan primero las hojas de otoño y le sacan toda la diversión, están decididos a fastidiarme y día a día lo van logrando un poco más.

Y aunque crean que ellos son muy valientes, tengo que decir que a veces hasta les doy miedo cuando digo “me voy a suicidar y vamos a ver quien jode a quien”
Yo los soporto vivo, ellos están muertos, tienen esa leve ventaja de años sobre mi, pero la experiencia me va nutriendo poco a poco, como si fuera un cuenta gotas.

Siempre hacen payasadas para que les preste atención y me hacen reír en los lugares donde yo no debería reír, “¿de que te reis?” me pregunta la gente, “de nada”, si tan solo supieran de que me río, todos se asustarían, la gente no es tan tolerante, yo me fui haciendo.

Y bueno ellos me dicen que así es la vida… y yo ¡sigo viviendo!

entiendo


Entiendo, ahora veo claramente como funcionan las cosas, lo único que no me queda claro es ese día y vuelta innecesario, no sé que te ocurre, siempre especule con que no iba a ser tan difícil para vos. Tantas vueltas sin sentido me parece que producen solo dolor, inciertos y confusión, a lo mejor necesitas tantear un poco más los pasos para saber que paso vas a elegir, ¿Qué queres bailar?
Observa atentamente, percibí el ambiente para darte cuenta de que están compuestas las cosas, a lo mejor podes figurarte un nuevo conocimiento para vos, pero no será bueno escabullirse por las llanuras esta vez no.
¿Te distraes? ¿Tan pronto?, abstenerse me parece buena idea, no se que dirás vos, tampoco creo que es importarte el decir, una mirada dice mil palabras, un latir dice millones de miradas.
Contame dale un poco más, sabes que soy curioso que no aguanto tanta inquietud a mi alrededor, me desespera, es como si intentases recoger leña húmeda para una fogata, ¡que manera más estupida de empezar el día!
Espera… ¿Cómo que no me entiendes?, ¿no es sencillo?, ¡oh no! ¡Otra vez no!, espera, espera, no te vuelvas loca, primero encontra eso que buscas y después vamos a hablar, tu lengua se atraganta, ¿acaso te da miedo?.
El frasco se queda sin aire, así que mejor sácale la tapa, pero tene cuidado, hay muchas moscas y demás porquerías por estos lugares, ¡a ver si una se queda con el poco azúcar que para vos quedaba!
Ahora parece que nos entendemos, yo en el monte, vos en el mar, yo con la libertad y vos más allá, ¿allá donde?, ¡ah cierto, las montañas son tan bellas!, si te queda un río yo te presto un lago para que desemboques todo tu dolor o mejor aun te doy un millón de mariposas, un verde césped y de sorpresa un beso con olor a alcohol.
¿Drogas?, ya no quedan más llegaste tarde, ¡que lastima! Si me hubieses avisado siempre alguien aparece para convidar, fíjate por ahí, si por donde venís estoy seguro que de ahí se consigue lo que buscas.
Frivolidad, normalidad que bueno es tu lugar, ¿Cómodo no?, detente vamos a filosofar enróscate entre mi piel pero no sientas mi mente, todo esto puede ser bastante peligroso, más si no lo entendes, ahora uní esa palabra que tanto te gusta pero por las letras y en sentido contrario, ¡¡¡cuidado con el auto!!! Casi te pisan nena!, llegaras a Roma te lo aseguro!

todo puede cambiar


Un día es más que suficiente para que cambie todo, ideales, rutina, sueños, proyectos, etc. ¡todo!, a veces algunas situaciones se prestan para bien o para mal, a veces sabemos escoger y otras veces nos eligen ellas a nosotros, pero sin duda estas situaciones pueden cambiarlo todo y sin saberlo el día llega, sucede en ocasiones que lo presientes o lo sabes o simplemente ni te lo esperas, pero luego que pasa te das cuenta que esa circunstancia cambio todo, que ya mañana no será igual que ayer, y es triste cuando anhelas el ayer, cuando estabas profundamente enamorado de tu vida anterior y deseas que esta nueva nunca halla llegado, pero ya no puedes hacer nada, te queda entender esta nueva vida y sacarle jugo si quieres, tal vez no te importe sacarle jugo, tal vez ya te sientas muerto, pues esa vida que tanto amabas se termino y vas caminando por todos lados muerto en vida.
Esa situación pudo alejarte para siempre de una persona a la cual estabas acostumbrado a verla diariamente, tu rutina cambia rápidamente, te levantas y piensas en ella sí, pero sabes que no la volverás a ver, entonces pensar en ella pasa a ser algo doloroso y lo peor es que no logras sacarlo de tu mente, lloras, lloras, no haces más que llorar, pero con eso no cambias nada, pienso que tal vez no te interese cambiar nada, solo quieres llorar, sabes puedo entenderte, llore por meses y meses sin poder cambiar nada, decidí no cambiar, acepte la decisión de esa situación, pero lloraba y lloraba hasta que trate de no llorar más y descubrí que no podía, mi mente era frágil, me había acostumbrado nuevamente a esta nueva vida y ahora tan solo me queda esperar que una nueva circunstancia venga para cambiarlo todo.

debo continuar


“Será muy raro, si mueres y luego de taparte con barro, aparezca una flor, será raro para ustedes, no para mí”

Cae arrodillado al piso, de su boca caen gotas de sangre, escupe, dejando una gran mancha en el piso, para no atragantarse.
Respirando torpemente intenta mirar al cielo, pero la luz le daña los ojos y debe cerrarlos, sus manos apoyadas en el piso intentan hacer fuerza para recomponerse de pie, lo logra débilmente.
Camina unos cuantos pasos más, vuelve a caer, la sangre vuelve a caer, sus rodillas ya tienen marcas, su pantalón esta desgarrado por varias partes, sus manos también sangran.
Pero él no se rinde, intenta levantarse otra vez, se cae de costado, cierra los ojos y se dice en voz baja “debo continuar”. Da media vuelta y se recompone, sus pies parecen quebrarse a cada paso, su rostro es solo una mancha de sangre.
Le dijeron que no podía navegar con ese pequeño bote, le destinaron que iba a naufragar. Le avisaron que iba a morirse de sed en el desierto. Le repitieron mil y una vez, que no lo debía hacer. Se caería si escala, no debe escalar, debería haberse quedado aquí, eso decían.
Él se acuerda de aquellas palabras y conversaciones, eso le da más fuerza, sigue avanzando.
Llora mitad amargo y mitad dulce. Se ríe queriendo llorar y queriendo reír.
Atardece y él continua, la voluntad esta presente, se nota.
Se cae y vuelve a reírse, se para y vuelve a llorar. Y así continua, hace mucho ya anda así, la sangre marca un camino de cientas de horas.
Esta en la nada, pero no esta perdido, el eligió su camino, y vuelve a escuchar esas voces: “¿a donde iras?, te perderás, perderás tu futuro, perderás tu vida” “no vayas hacer eso, te ira mal” “tenemos miedo por vos”.
Vuelve a reír, él sabe que esta en la nada, pero no esta perdido, este trecho lo eligió y disfruta de transitarlo, sangra riendo de verdad.

El jardín de Valentina


Valentina sintió rota su alma, se recostó cerca del primer árbol que daba de la casa al jardín, el pasto cedió al peso de su delgado cuerpo. Algunos insectos se dispersaron, otros fueron aplastados y otros insectos, de esos que vuelan, se alertaron pero al instante siguieron posando sobre las flores. Él sol acariciaba la tez de su hermoso rostro y de su cabellera de color castaño oscuro. Las nubes eran grandes y estaban dispersas por el azul cielo. Comenzó a silbar una celestial melodía que dudaría unos breves minutos, fue cerrando los ojos y empezó a creer que el viento llevaba su cuerpo, que se alejaba más y más con cada soplido. Sé sintió amada por el viento y pensaba que se había fusionado con él, tal cual como alguna vez lo describió en aquel viejo poema, que escribió cuando fue niña. La luz del sol se empeñaba en librarse de las nubes para deslumbrar los ojos de Valentina, en esos momentos ella veía claramente el océano, que era acorralado solo por un lado por una gran playa desierta. En ese momento dos lágrimas salieron de sus ojos y luego de acariciar ambos lados de sus mejillas, salieron para morirse en su lizo pelo. Cada vez se sentía más lejos de su hogar, de su pueblo, de aquella persona que ama locamente pero que le enseñaron que es imposible, ella no podía creía en esa teoría, eso era un gran dolor para ella, un dolor que no se curaba fácilmente, era un vació que con vacíos se intentaría llenar. Poco a poco sintió una sensación rara, su cuerpo cada vez lo sentía menos. Ya no escuchaba nada, y sorprendida comenzó a silbar. Su silbido era perfecto, sonaba a arpa. Luego se callo, pero la melodía siguió sonando, era una melodía para ella, y ella sonrío angelicalmente y esa sonrisa fue la ultima respuesta que dio su cuerpo, en aquel jardín.

¿Porque no me matas?


Dedicado a aquella mujer que nos recoge cuando ya no se respira.

11/08/09

Camine en la dulce sombra
Con la muerte de la mano
Me asusto con algunas cosas,
Pero en otras quedamos a mano
Con el tiempo nos fuimos uniendo
Y poco a poco comprendiendo.
Que lo nuestro era imposible
Que las condiciones no se prestaban
Ella prefiero no animarse,
lo imposible le era triste.
Ella continúo con sus días
como si no me hubiera conocido
Yo esperaba que sea ese día
para besarla antes de irme
Y ahora que no soy mortal
Puedo seguirla a todos lados
Ahora el amor es real
Y descanso en sus brazos

aqui termina y comienza otra

02/09/08

Se extiende por la sombra,
va caminando sin avisar,
desnuda es su mirada,
extraño es su andar.

Siempre la imploran,
cuando se esta mal,
pedidos insatisfechos,
que siempre habrá.

Es la dama de la muerte,
la encargada del adiós
Es la mujer que deseo
cuando pienso en vos.

Ha visitado otras vidas,
que conocimos los dos,
su aliento no es triste,
triste es el adiós.

Es la dama de la muerte,
la encargada del adiós
Es la mujer que deseo
cuando pienso en vos.

No llegan a ser poemas porque los compuse mientras tocaba la guitarra.

y despues de tanto


Y después de tanto caminar,
nos encontramos con el mar,
uniendo recuerdos, falsificando
una ilusión que nunca existió

y después de tanto pensar,
nos pusimos a soñar,
viviendo momentos, extrañando
un amor que hace tiempo partió

y después de tanto llorar
nos separamos sin más,
sufriendo el tiempo, malviviendo
y diciendo:
“que nunca paso,
que nunca existió”