Amar con sangre argentina

Jamas ella ha creido que un demente podia amar, amar sanamente desde el corazon y así fue como amando he dejado de insistirte y así seguira ella creyendolo.
Pero aca esta el demente, solo, verdaderamente solitario, escribiendo, uniendo palabras para volver a insistir, en silencio, y así decirte “te amo”, AH! Si lo saben las nubes que te amo eternamente, desde el momento en que mire tus ojos por mas de dos segundos y ahí encontre ¡que universo! ¡que facil es maravillarse! Y hablo de tus ojos sirena, que aun conservo – a duras – la forma en que me veian tus ojos.
¿sabes? duelen estas espinas, espinas que jamas haran desangrar a este corazon y ¿sabes por que? Porque ese recuerdo de tu forma de mirar, de tus ojos me irrigan de sangre, sangre argentina de tanta mezcla, tanta mezcla que me vuelvo eskizofrenico para amarte en mil mundos.
Y si, en uno solo no estas, no me amas, pero yo te amo, pero es uno solo, un mundo en millones no dañaran a mi corazon, por eso puedo seguir amandote porque tengo millones de tu en todos mis mundos, menos en uno.
¿Qué mundo valdra mas? En uno creo muchos, pero en otros te tengo, no existe la balanza que equilibre todo lo que es el amor. Amor que jamas he podido equilibrar, no hay cosa que pese más en mi alma, si por amor se mueve mi corazon, si por amor se irriga mi sangre argentina, de mezclas de mezclas de amores para ti.
Por eso todavía puedo seguir amandote aunque no estes, porque solo en un mundo no estas.
Te amo.

Fin.

debo continuar

“Será muy raro, si mueres y luego de taparte con barro, aparezca una flor, será raro para ustedes, no para mí”

Cae arrodillado al piso, de su boca caen gotas de sangre, escupe, dejando una gran mancha en el piso, para no atragantarse.
Respirando torpemente intenta mirar al cielo, pero la luz le daña los ojos y debe cerrarlos, sus manos apoyadas en el piso intentan hacer fuerza para recomponerse de pie, lo logra débilmente.
Camina unos cuantos pasos más, vuelve a caer, la sangre vuelve a caer, sus rodillas ya tienen marcas, su pantalón esta desgarrado por varias partes, sus manos también sangran.
Pero él no se rinde, intenta levantarse otra vez, se cae de costado, cierra los ojos y se dice en voz baja “debo continuar”. Da media vuelta y se recompone, sus pies parecen quebrarse a cada paso, su rostro es solo una mancha de sangre.
Le dijeron que no podía navegar con ese pequeño bote, le destinaron que iba a naufragar. Le avisaron que iba a morirse de sed en el desierto. Le repitieron mil y una vez, que no lo debía hacer. Se caería si escala, no debe escalar, debería haberse quedado aquí, eso decían.
Él se acuerda de aquellas palabras y conversaciones, eso le da más fuerza, sigue avanzando.
Llora mitad amargo y mitad dulce. Se ríe queriendo llorar y queriendo reír.
Atardece y él continua, la voluntad esta presente, se nota.
Se cae y vuelve a reírse, se para y vuelve a llorar. Y así continua, así mucho ya anda así, la sangre marca un camino de cientos de metros.
Esta en la nada, pero no esta perdido, el eligió su camino, y vuelve a escuchar esas voces: “¿a donde iras? Te perderás, perderás tu futuro, perderás tu vida” “no vayas hacer eso, te ira mal” “tenemos miedo por vos”.
Vuelve a reír, él sabe que esta en la nada, pero no esta perdido, este trecho lo eligió y disfruta de transitarlo, sangra de verdad pero ríe.

Carta para vos

“te envio unas palabras, un poco de amor…”

Paro a escribirte, es que te extraño y necesito sentirte en algún sentido, aunque tal vez no quieras leerlo y al llegar esta carta a tus manos la quemes sin leerla y así yo no te sentiría en ningún sentido, pero imagino que la leerás y que te alegras.

Sé que no quieres que lo diga, pero sé que tal vez robé alguna sonrisa de tus labios, lo que quiero decirte es que todavía me acuerdo del fantástico brillo de tus ojos, son tan sinceros tan mágicos que terminan siendo hermosos, lo siento realmente lo siento en mi piel esa maravilla que es tu mirar.

Hoy estuve acordándome todo el día de aquella vez que fuimos a la playa y caminamos de la mano (y del corazón) por toda la costa, fuimos y vinimos y casi te dormís mirando el atardecer en mis brazos. Recordé tus labios, y tus débiles besos, tenias ganas de dormir pero no querías porque decías que no debías, yo no pude hacerte entender que me encanta cuando te duermes a mi merced, es que sos tan tierna cuando dormís que juraría que alguna vez podría desaparecer del mundo de tan bella sensación e irme a otro donde todo lleva tu nombre y en donde todo esta compuesto por tu hermosa esencia.

Disculpa tengo que irme, aun no termino el gran libro de mis sentimientos por vos…

Por aburrido

Estaba tan aburrido, que aceptaba cualquier idea que pasara por mi mente.

Pensé en tomar una chocolateada así que fui hasta la cocina, abrí la puerta izquierda de la alacena y saque la lata de nesquik, de paso agarre una cuchara del cajón de los cubiertos. Pase por la heladera, agarre la leche y empecé a preparar esa receta que aprendí hace tantos años, en mi infancia.

Todos tienen mil maneras de prepararlo, yo la hago a mi manera, dos cucharadas de chocolate y le voy echando la leche bastante despacio mientras voy mezclando, de esa forma no se hacen tantos grumos. La preparo en diez segundos, la tomo en cinco y la vuelvo a preparar al minuto y esta segunda vez la acompañe con algo dulce.

Ya la había preparado y tomado veces para nuevamente encontrarme aburrido.

Prendí la televisión dure cinco minutos haciendo zapping y no pare en canal alguno por mas de 10 segundos, hace tiempo la televisión se me hizo aburrida. Me dije en voz alta de escuchar música pero al pensarlo me aburrió más, siempre los mismos temas, y si iba a recurrir a la radio era inútil, en ella solo hay vacías canciones.

Pensé en leer, pero tendría que repetir alguna lectura y eso no me iba a divertir.

No encontraba nada en que divertirme, eso me aburría más y más.

Camine de aca para allá con ojos atentos buscando una salvación pero parecía que nada apareciera. En un momento mis ojos se concentraron en un martillo que había dejado el portero y me surgió una idea “destrozar”.

Comencé a divertirme con unos cd-rooms de “la renga” que le pertenecian a mi hermano, él ya no vive conmigo. Bajaba el martillo contra aquellas cosas redondas y cuando el martillo las golpeaba el ruido era seco y cientos de pedazos volaban por todos los lugares, me ríe y pensé bueno después tendré que ordenar así que tendré con que divertirme.

Como toda una discográfica no sacio mi sed empecé a romper otras cosas, le siguieron vasos, platos (también doble unos cuantos tenedores, cuchillos y cucharas). Después el televisor estuvo roto, la video, el aparato del dvd, los parlantes, algunas paredes tenían marcas y agujeros. Portarretratos, botellas, todo lo que estaba a mi alcance estaba al alcance del martillo y eso significaba su perdición, en un momento ya no encontraba nada que romper. ¿Y qué paso? Paso que por la ventana, que estaba con los vidrios rotos, vi un gato negro pasar. Así que me dispuse a Salir por la puerta, que la derribe con unas cuantas patadas, para ir en busca de mi futura presa, el gato se había asustado algo por el ruido que hizo la puerta y dio unos cuantos saltos para finalmente mirar hacia mí, trate de llamarlo con voz calmada – “ven gatito, acércate” – el animal no se acercaba pero tampoco huía, con pequeños pasos me acerque hasta que pude agarrarlo con mi mano derecha. Su pelaje era bastante suave y se veían a simple vista más de una garrapata, en mi cabeza se cruzo el pensamiento de que destrozaría más de una cosa y eso me agrado y solté una sonrisa un tanto macabra.

Lo lleve adentro y lo deje caer en la mesa, con una mato le sostuve desde la mitad de su espalda y con la otra sostenía el martillo, conté hasta tres y sac! Muerto el gato, muertas un par de garrapatas y yo y la casa con manchas de sangre, el animal solo atino a decir un cortado “miau”. Sin poder parar, fue una sensación que salio dentro mió pero muy dentro, no la controlaba era en si un espectador, le daba martillazos a todos los huesos del gato y sentía como se quebraban en varias partes, me alegraba tanto ese sonido, me llenaba el alma, ya no me estaba aburriendo, esta tan contento, tan divertido.

Lo había logrado, por fin lo había logrado.

El jardín de Valentina

Valentina sintió rota su alma, se recostó cerca del primer árbol que daba de la casa al jardín, el pasto cedió al peso de su delgado cuerpo. Algunos insectos se dispersaron, otros fueron aplastados y otros insectos, de esos que vuelan, se alertaron pero al instante siguieron posando sobre las flores. Él sol acariciaba la tez de su hermoso rostro y de su cabellera de color castaño oscuro. Las nubes eran grandes y estaban dispersas por el azul cielo. Comenzó a silbar una celestial melodía que dudaría unos breves minutos, fue cerrando los ojos y empezó a creer que el viento llevaba su cuerpo, que se alejaba más y más con cada soplido. Sé sintió amada por el viento y pensaba que se había fusionado con él, tal cual como alguna vez lo describió en aquel viejo poema, que escribió cuando fue niña. La luz del sol se empeñaba en librarse de las nubes para deslumbrar los ojos de Valentina, en esos momentos ella veía claramente el océano, que era acorralado solo por un lado por una gran playa desierta. En ese momento dos lágrimas salieron de sus ojos y luego de acariciar ambos lados de sus mejillas, salieron para morirse en su lizo pelo. Cada vez se sentía más lejos de su hogar, de su pueblo, de aquella persona que ama locamente pero que le enseñaron que es imposible, ella no podía creía en esa teoría, eso era un gran dolor para ella, un dolor que no se curaba fácilmente, era un vació que con vacíos se intentaría llenar. Poco a poco sintió una sensación rara, su cuerpo cada vez lo sentía menos. Ya no escuchaba nada, y sorprendida comenzó a silbar. Su silbido era perfecto, sonaba a arpa. Luego se callo, pero la melodía siguió sonando, era una melodía para ella, y ella sonrío angelicalmente y esa sonrisa fue la ultima respuesta que dio su cuerpo, en aquel jardín.

a tu fantasma

Hoy que me encuentro solo, le pido a tu fantasma un poco de cariño, se niega, me da la espalda. Intento acercarme a él de una suave forma pero no me siente.
Quedo un poco triste y le escribo un poema pero mis versos jamás son leídos con ojos de amor, si no que ni siquiera los lee.
Me arrodillo, le suplico, le imploro, pero no logro llamar su atención y ahí es cuando pienso, si debo estar muerto, para ser otro fantasma más y así tal vez me presta atención.
Tal vez me llegue amar.

Palabras del reposo

Estamos constantemente yendo hacia ella, podrás decir que morirás por cualquier mujer pero cuando te llegue la muerte ella solo va a estar, acariciando tus últimos suspiros, destrozando los sueños que jamás se cumplieron, el viento barrera todos tus recuerdos y habrá un día en que nadie se acuerde de vos…
Otros perros vagaran por las calles que antes caminabas, alguien tirara otro cigarro en aquellas paradas que te solías tomar algún descanso, por eso cada pisada que des no será infinita, será única si, pero recuerda que en otro tiempo algo similar ocurrirá.
Serás único entre un montón de gente pero serás olvidado con el paso del tiempo…
El tiempo y la muerte, pueden ser cosas que causen miedo pero también causan tantas sensaciones que no dejo de pensar…
Tal vez porque en un tiempo fui feliz y me sentí único, y ahora ya no me siento tan feliz ni tan especial…
Y las rosas que hoy nacen no son iguales, no son de esa primavera, no tienen tu olor…; pero las espinan se hacen sufribles como lo que me queda de tu amor…
Ahora ya no sé ni quien soy…

Este corazón no se esta riendo

Este corazón no se esta riendo, se esta marchitando y quisiera que lo sepas. Por eso envió esta carta para que puedas leyendo alimentarte de una realidad que para ti no existe. Le has robado toda ilusión, si tan solo lo supieras que anda con una media sonrisa a todos lados para simular estar contento y que lo hace porque cree que si se muestra triste puede hacerte algún daño, yo ya le intente que entienda que a ti ya no afectaría nada que provenga de él ya que no llega a ser de tu interés.
No sé si recuerdas pero con tu bien usada palabra “chau” les has destrozado todos sus sueños, ya no diferencia el hoy del mañana, ni el hoy del ayer, solo diferente “el con vos” “el sin vos”. No se si lo veras triste, pero he de decirte que para mi se hace triste y mucho, es como aquel anciano que quiere vivir pero que la muerte le acaricia del cabello, esa lucha de quedarse o no quedarse, no reconoce su situación. Es que cree gracias a lo que vos una vez le dijiste en la inmortalidad, en lo eterno. Tu boca le dijo a mi corazón que lo que sentían era eterno. Mentiras, ya no existe el amor hace tiempo, aunque lo sienta no es mas que una imaginación, no es real este amor que siente este corazón deshecho…
Hoy su latir es igual de agónico que el sonido de cuando se quema el corazón de un árbol, ya no quiere enterarse de que sale el sol, o que la luna se esconde, no se cree digno de ver un amanecer si no es contigo. Pobre, ¿Sabes? Deseo tanto que vea un amanecer. Pero no, él se queda debajo de las sabanas en total oscuridad…
Este corazón no se esta riendo, se esta marchitando y quisiera que lo sepas. Por eso envió esta carta para que puedas ir leyendo y así alimentarte de una realidad que para ti ya no existe. Le has robado toda ilusión, si tan solo lo supieras que anda con una media sonrisa a todos lados para simular estar contento y que lo hace porque cree que si se muestra triste puede hacerte algún daño, yo ya le intente que entienda que a ti ya no afectaría nada que provenga de él ya que no llega a ser de tu interés.
No sé si recuerdas pero con tu bien usada palabra “chau” les has destrozado todos sus sueños, ya no diferencia el hoy del mañana, ni el hoy del ayer, solo diferente “el con vos” “el sin vos”. No se si lo veras triste, pero he de decirte que para mi se hace triste y mucho, es como aquel anciano que quiere vivir pero que la muerte le acaricia del cabello, esa lucha de quedarse o no quedarse, no reconoce su situación. Es que cree gracias a lo que vos una vez le dijiste en la inmortalidad, en lo eterno. Tu boca le dijo a mi corazón que lo que sentían era eterno. Mentiras, ya no existe el amor hace tiempo, aunque lo sienta no es mas que una imaginación, no es real este amor que siente este corazón deshecho…
Hoy su latir es igual de agónico que el sonido de cuando se quema el corazón de un árbol, ya no quiere enterarse de que sale el sol, o que la luna se esconde, no se cree digno de ver un amanecer si no es contigo. Pobre, ¿Sabes? Deseo tanto que vea un amanecer. Pero no, él se queda debajo de las sabanas en total oscuridad.

¿Porque no me matas?

Dedicado a aquella mujer que nos recoge cuando ya no se respira.

11/08/09

Camine en la dulce sombra
Con la muerte de la mano
Me asusto con algunas cosas,
Pero en otras quedamos a mano
Con el tiempo nos fuimos uniendo
Y poco a poco comprendiendo.
Que lo nuestro era imposible
Que las condiciones no se prestaban
Ella prefiero no animarse,
lo imposible le era triste.
Ella continúo con sus días
como si no me hubiera conocido
Yo esperaba que sea ese día
para besarla antes de irme
Y ahora que no soy mortal
Puedo seguirla a todos lados
Ahora el amor es real
Y descanso en sus brazos

aqui termina y comienza otra

02/09/08

Se extiende por la sombra,
va caminando sin avisar,
desnuda es su mirada,
extraño es su andar.

Siempre la imploran,
cuando se esta mal,
pedidos insatisfechos,
que siempre habrá.

Es la dama de la muerte,
la encargada del adiós
Es la mujer que deseo
cuando pienso en vos.

Ha visitado otras vidas,
que conocimos los dos,
su aliento no es triste,
triste es el adiós.

Es la dama de la muerte,
la encargada del adiós
Es la mujer que deseo
cuando pienso en vos.

No llegan a ser poemas porque los compuse mientras tocaba la guitarra.

dentro del sueño

Ahora entiendo que no te tengo,
que estoy muriendo con un sueño,
que soy pequeño y estoy sufriendo,

Te percibo distante ni te siento,
tu aroma quedo muy lejos,
Te extraño, será que te quiero
Que sin vos yo me muero

Ahora entiendo
Me estoy muriendo
Lejos tuyo.
Con tu recuerdo

« Entradas más antiguas